Cuando decidí que necesitaba una silla para la ducha fuí a la ortopedia y me dije que con la + básica me conformaba, visto el precio exorbitante de las demás, aun así pagué por ella 170 €.
Al poco tiempo me dí cuenta de que la barra de acero que tenía como respaldo se me clavaba en la espalda, me impedía enderezarme... en fin, más que una silla era un instrumento de tortura (¿Será q testan este tipo de inventos supuestamente destinados a facilitar la vida de los enfermos?) Total, volví a la tienda y me compré esta, + de 400 €...
Pero enseguida comprobé que tenía que subirme en un pollete para llegar a sentarme, y tras unos días de prueba nos dimos cuenta del peligro tanto para mí como para quien tuviera que ayudarme, entonces le dije a mi yerno (q es muuuy manitas) que si podía arreglar este problemilla.
Él le cambió las ruedas por otras + pequeñas, pero las pequeñas no rodaban, así que las volvió a cambiar por otras más medianitas que sí resultaron, aunque mi hija se seguía quejando porque no le suelen gustar los cambios, pero a mí me resultaba mas cómodo.
Después, con el tiempo, me dí cuenta de que necesitaba apoyar la cabeza porque me dolía el cuello, y buscando por todas las ortopedias no nos dieron solución, porque no existe un reposacabezas para ese modelo de silla... Estuve mucho tiempo dando guerra a mis hijos "que no me arreglais esto, que no os preocupais.." y claro, ellos me contestaban que qué iban a hacer si no había reposacabezas... pero el manitas de mi yerno empezó a estudiar el asunto y se fue a buscar un soplete para derretir el plástico, se metió en el laboratorio de la casa (que es el cuarto grande donde se meten todos los trastos) y se puso a trabajar con su experimento.
Cogió el cabecero de la silla de salir, que no uso mucho, y lo implantó como el que pega un chicle, a la otra de WC. Parece fácil, pero ha supuesto un cambio que poquita gente es capaz de realizar. La silla cada vez tiene más trasplantes, elementos extraños, pegotes... y hoy en día tiene este aspecto.
Ha evolucionado, como hacemos nosotros, y yo creo que ahora ya podemos patentarla como un invento nuestro original y propio. Eso sí con todos los accesorios añadidos + la mano de obra habria que incrementar su precio de por lo menos 100 €.
Mirad q bonita:
(Es q estos articulos aunque son de 1ª necesidad, no son precisamente baratos) por lo menos hasta q no los encontremos en los chinos...
21 oct 2010
16 oct 2010
Facebook!
Tengo + de 80 amigos en FaceBook. Me gustaria poder comunicarme con todos frecuentemente y llegar a conocerles pero mis dedos se niegan a obedecer mi voluntad, y mi frustración es tal que a veces me pongo a llorar como una niña.
No puedo acostumbrarme a la inactividad, yo que siempre salía airosa de cualquier tarea que me metiera en la cabeza realizar, ya fuese costura, carpintería, albañilería u otros.
No soy una intelectual, yo nací para hacer cosas con mis manos... Lo dejo porque me ahoga la impotencia y hoy me propongo citar a algunos amigos internautas.
Increíble, Antonio Velásquez fue mi primer amigo en FB y el primer seguidor del blog que él mismo creó para animarme a ocupar mi mente. Últimamente no le veo por ahi... y no pude acceder a su ultimo post... Un saludo Antonio.
Mari Carmen apareció en mi vida a través de sus comentarios sobre mis historias de andar por casa. Es una mujer bondadosa que siempre tiene una frase amable para todos. Su capacidad de trabajo en su blog "Una ela en mi mochila", me deja asombrada. Me pregunto si duerme... Ya casi no paso por su blog sencillamente porque no puedo. Un beso Mari Carmen.
Victor fue también de los primeros en mi lista. Él es peruano y vive en Lima. Al principio nuestra relación fue como un debate entre adversarios, pero poco a poco nos hicimos amigos. Él se ganó mi respeto por el estoicismo con el que soportaba mis ironías sobre sus creencias. Un día me dijo que venía a España y que le gustaría conocerme. Entonces, debido a mi enfermedad, le dije que no podía ser, y en este momento apenas sé de él. Ciao Victor.
Después viene Marcia con sus altibajos de humor pero siempre presente.
Jesús, excelente persona, amigo de sus amigos, siempre preocupado por todos.
Bea, con la que mantego un intercambio de e-mails, mucha complicidad y amistad. Bea, me encantaria conocerte en persona.
Luis vive en Ibiza. Es un artista y, en principio, no tenemos mucho en común pero hemos conectado y le tengo cariño, además espero su visita próximamente. Hasta pronto Luis.
Mónica, que conocí por sus comentarios sobre Cristiano Ronaldo, a los que respondí y asi iniciamos una serie humorística de buen entendimiento y risas, y como habeis podido comprobar, ella cuando dice "VOY" no es broma. Sus hijos decían que esas cosas las hacen los jóvenes, blablabla, pero su marido le dijo que siguiera su corazón y asi fue como pasamos un fin de semana en familia, como si nos conociéramos de toda la vida. Un beso Mónica, hasta la próxima.
Un saludo Pilo, María, Mila, David, Roberto, Josep, Eva, Nunú, Israel, Pili, etc, etc.
A los que ya eran amigos de antes no los menciono porque saben que no les olvido.
No puedo acostumbrarme a la inactividad, yo que siempre salía airosa de cualquier tarea que me metiera en la cabeza realizar, ya fuese costura, carpintería, albañilería u otros.No soy una intelectual, yo nací para hacer cosas con mis manos... Lo dejo porque me ahoga la impotencia y hoy me propongo citar a algunos amigos internautas.
Increíble, Antonio Velásquez fue mi primer amigo en FB y el primer seguidor del blog que él mismo creó para animarme a ocupar mi mente. Últimamente no le veo por ahi... y no pude acceder a su ultimo post... Un saludo Antonio.
Mari Carmen apareció en mi vida a través de sus comentarios sobre mis historias de andar por casa. Es una mujer bondadosa que siempre tiene una frase amable para todos. Su capacidad de trabajo en su blog "Una ela en mi mochila", me deja asombrada. Me pregunto si duerme... Ya casi no paso por su blog sencillamente porque no puedo. Un beso Mari Carmen.
Victor fue también de los primeros en mi lista. Él es peruano y vive en Lima. Al principio nuestra relación fue como un debate entre adversarios, pero poco a poco nos hicimos amigos. Él se ganó mi respeto por el estoicismo con el que soportaba mis ironías sobre sus creencias. Un día me dijo que venía a España y que le gustaría conocerme. Entonces, debido a mi enfermedad, le dije que no podía ser, y en este momento apenas sé de él. Ciao Victor.
Después viene Marcia con sus altibajos de humor pero siempre presente.
Jesús, excelente persona, amigo de sus amigos, siempre preocupado por todos.
Bea, con la que mantego un intercambio de e-mails, mucha complicidad y amistad. Bea, me encantaria conocerte en persona.
Luis vive en Ibiza. Es un artista y, en principio, no tenemos mucho en común pero hemos conectado y le tengo cariño, además espero su visita próximamente. Hasta pronto Luis.
Mónica, que conocí por sus comentarios sobre Cristiano Ronaldo, a los que respondí y asi iniciamos una serie humorística de buen entendimiento y risas, y como habeis podido comprobar, ella cuando dice "VOY" no es broma. Sus hijos decían que esas cosas las hacen los jóvenes, blablabla, pero su marido le dijo que siguiera su corazón y asi fue como pasamos un fin de semana en familia, como si nos conociéramos de toda la vida. Un beso Mónica, hasta la próxima.
Un saludo Pilo, María, Mila, David, Roberto, Josep, Eva, Nunú, Israel, Pili, etc, etc.
A los que ya eran amigos de antes no los menciono porque saben que no les olvido.
8 oct 2010
Situaciones: El perro y el Range Rover
El hablar de coches me recuerda que también tuvimos un Range Rover ("de un extremo a otro", dirán ustedes) pues asi era, aunque he de esclarecer la razón de esta nueva locura, ya que viviendo y trabajando en pleno centro-ciudad, no se justifica comprar un coche de "ranchero".
La historia empezó la mañana en que al levantarme de la cama escuché el ladrido de un perro ("Como si estuviera dentro" pensé). En ese momento, me puse en marcha y los ladridos aumentaron de volumen y parecian venir de mi salón... Efectivamente, cuando abrí la puerta (misteriosamente cerrada) veo a un pastor alemán amarrado a los tubos de la calefacción. En menos de media hora tenía a los 3 niños despiertos y pegados a mi falda.
Me lo tomé con paciencia porque creía que se trataba del perro de algún amigo que se hubiera ido un par de días. Pero cuando ya no pude con el estrés fui a despertar al responsable de la situación y entonces me enteré de que el animal no estaba de paso y que encima había pagado un dineral por él.
O sea que además de no ayudarme en nada y estar siempre de juerga... Esta vez me mantuve firme... "Haz lo que queras pero yo no voy a ocuparme de ti, de nuestros hijos, mi trabajo y tu pastor alemán en cuya adquisición no tuve ni voz ni voto.
Total, hemos quedado en que lo alojaría en el almacén del resaurant que en aquella época teníamos en sociedad y que era asunto suyo. Creo que en los 3 meses que le duró el capricho he recibido una media de, por lo menos, 3 llamadas al mes de la policía avisando de que mi perro estaba en la comisaría y que fuese a recogerle con la cantidad correspondiente a la multa...
Inútil decir las irritaciones derivadas de todo ésto, pero el día que se presentó con el todo terreno me dejó muda de estupor. Le conocía y sabía que este nuevo cambio de vehículo tenía nombre de perro, al igual que sabía que el perro tenía los días contados.
En cuanto a mí, se acabó definitivamente una tarde en que víno a recogernos a casa de una amiga. Mientras yo, con Mylena en brazos, me despedía, él fue saliendo con los 2 mayores. Cuando a los 5 minutos salí del edificio, mi marido estaba ocupado en acomodar al perro en la parte trasera del coche y cuando mis ojos buscaron a mis hijos ví a una Rosalia histérica y ensagrentada atendida por su hermano que también lloraba, y con razón. La niña se había cogido los dedos en esa puerta tan pesada y su padre no oía sus gritos.
Camino de urgencias, al tiempo que trataba de calmar a mi pequeña, le fuí diciendo a él todo lo que me pasaba por la cabeza (nada amable), sobretodo que cuando saliera con su perro, se olvidara de nosotros.
La historia empezó la mañana en que al levantarme de la cama escuché el ladrido de un perro ("Como si estuviera dentro" pensé). En ese momento, me puse en marcha y los ladridos aumentaron de volumen y parecian venir de mi salón... Efectivamente, cuando abrí la puerta (misteriosamente cerrada) veo a un pastor alemán amarrado a los tubos de la calefacción. En menos de media hora tenía a los 3 niños despiertos y pegados a mi falda.
Me lo tomé con paciencia porque creía que se trataba del perro de algún amigo que se hubiera ido un par de días. Pero cuando ya no pude con el estrés fui a despertar al responsable de la situación y entonces me enteré de que el animal no estaba de paso y que encima había pagado un dineral por él.
O sea que además de no ayudarme en nada y estar siempre de juerga... Esta vez me mantuve firme... "Haz lo que queras pero yo no voy a ocuparme de ti, de nuestros hijos, mi trabajo y tu pastor alemán en cuya adquisición no tuve ni voz ni voto.
Total, hemos quedado en que lo alojaría en el almacén del resaurant que en aquella época teníamos en sociedad y que era asunto suyo. Creo que en los 3 meses que le duró el capricho he recibido una media de, por lo menos, 3 llamadas al mes de la policía avisando de que mi perro estaba en la comisaría y que fuese a recogerle con la cantidad correspondiente a la multa...
Inútil decir las irritaciones derivadas de todo ésto, pero el día que se presentó con el todo terreno me dejó muda de estupor. Le conocía y sabía que este nuevo cambio de vehículo tenía nombre de perro, al igual que sabía que el perro tenía los días contados.
En cuanto a mí, se acabó definitivamente una tarde en que víno a recogernos a casa de una amiga. Mientras yo, con Mylena en brazos, me despedía, él fue saliendo con los 2 mayores. Cuando a los 5 minutos salí del edificio, mi marido estaba ocupado en acomodar al perro en la parte trasera del coche y cuando mis ojos buscaron a mis hijos ví a una Rosalia histérica y ensagrentada atendida por su hermano que también lloraba, y con razón. La niña se había cogido los dedos en esa puerta tan pesada y su padre no oía sus gritos.
Camino de urgencias, al tiempo que trataba de calmar a mi pequeña, le fuí diciendo a él todo lo que me pasaba por la cabeza (nada amable), sobretodo que cuando saliera con su perro, se olvidara de nosotros.
26 sept 2010
"Situaciones": Los coches de mi vida.
Acabo de atravesar un periodo de desconsuelo debido a la creciente dificultad que tengo para comunicarme. Me cuesta cada vez mas mover el ratón y los intentos con la webcam no son positivos. Creo que nunca llegaré a ser capaz de usarla.
Pero bueno... Hoy os voy a distraer con un episodio más de mi vida de casada.
Dicen que los polos opuestos se atraen y debe ser verdad en mi caso, ó eso ó debía estar tonta de remate y cuando recuperé el juicio ya había dado el "Sí quiero", tenía 2 hijos y otro en camino.
Por aquél entonces, mi marido cambiaba de coche como de camisa, la verdad es que me daba un poco igual. La tarde en que llegó a casa diciendo "Adilia, baja a ver el pedazo de coche que tenemos" estaba tan eufórico que no quise decirle que no era buen momento y salí a ver...
Aparcado en segunda fila había un Audi negro reluciente como una moneda nueva. Galantemente me abrió la puerta invitándome a comprobar la comodidad de mi plaza de copiloto. Fue entonces cuando, un pie dentro y otro fuera, eché una mirada al interior y ví que no había asientos traseros. Inmediatamente sentí que me invadía la ira y la impotencia de siempre, cada vez que mi marido hacía algo tan absurdo como comprar un deportivo de 2 plazas para una familia de 5 miembros ¡¡!!
Lo primero que dije fue "¿Dónde piensas sentar a los niños?"
Él se quedó callado ante la inexistencia de respuesta a mi pregunta.
No recuerdo bien toda la discusión (breve porque no era el momento ni el lugar). Lo último que le dije fue que no quería volver a ver ese coche ni a él mientras le durara la amnesia.
Al día siguiente lo cambió por un vehículo familiar.
No me dijo (ni yo le pegunté) cuánto nos había costado la broma.
Pero bueno... Hoy os voy a distraer con un episodio más de mi vida de casada.
Dicen que los polos opuestos se atraen y debe ser verdad en mi caso, ó eso ó debía estar tonta de remate y cuando recuperé el juicio ya había dado el "Sí quiero", tenía 2 hijos y otro en camino.
Por aquél entonces, mi marido cambiaba de coche como de camisa, la verdad es que me daba un poco igual. La tarde en que llegó a casa diciendo "Adilia, baja a ver el pedazo de coche que tenemos" estaba tan eufórico que no quise decirle que no era buen momento y salí a ver...
Aparcado en segunda fila había un Audi negro reluciente como una moneda nueva. Galantemente me abrió la puerta invitándome a comprobar la comodidad de mi plaza de copiloto. Fue entonces cuando, un pie dentro y otro fuera, eché una mirada al interior y ví que no había asientos traseros. Inmediatamente sentí que me invadía la ira y la impotencia de siempre, cada vez que mi marido hacía algo tan absurdo como comprar un deportivo de 2 plazas para una familia de 5 miembros ¡¡!!
Lo primero que dije fue "¿Dónde piensas sentar a los niños?"
Él se quedó callado ante la inexistencia de respuesta a mi pregunta.
No recuerdo bien toda la discusión (breve porque no era el momento ni el lugar). Lo último que le dije fue que no quería volver a ver ese coche ni a él mientras le durara la amnesia.
Al día siguiente lo cambió por un vehículo familiar.
No me dijo (ni yo le pegunté) cuánto nos había costado la broma.
19 sept 2010
ATRAPADA
"Atrapada en su cuerpo" suele decirse de la persona incapacitada físicamente.
Solo los que vivimos ese calvario, podemos comprender lo que abarca la palabra. Atrapada las 24 horas del dia. Es el vivir sin vivir, el desear dormir y nunca despertar. Hoy lo digo aunque no tenemos derecho a decirlo porque molesta, porque no queremos hacer sufrir... Los nuestros ya sufren porque no son tontos, pero quiero dejar clara una cosa: nosotros somos las victimas.
Reinvindico el derecho a llorar cuando me dé la gana.
Solo los que vivimos ese calvario, podemos comprender lo que abarca la palabra. Atrapada las 24 horas del dia. Es el vivir sin vivir, el desear dormir y nunca despertar. Hoy lo digo aunque no tenemos derecho a decirlo porque molesta, porque no queremos hacer sufrir... Los nuestros ya sufren porque no son tontos, pero quiero dejar clara una cosa: nosotros somos las victimas.
Reinvindico el derecho a llorar cuando me dé la gana.
12 sept 2010
ELA SENCILLAMENTE AMIGOS: NECESITAMOS COLABORACION EB ESTE NUEVO BLOG
ELA SENCILLAMENTE AMIGOS: NECESITAMOS COLABORACION EN ESTE NUEVO BLOG: "PODEIS PARTICIPAR Y COLABORAR TODA LA GENTE Q ASI LO DESEE, OJALA Q ESTE ESPACIO SIRVA PARA ENTRETENER, INFORMAR, DIVERTIR....UN ABRAZO A TO..."
8 sept 2010
Viaje a Alemania: El regreso
De vuelta al hotel, seguí las recomendaciones del médico quedándome tumbada en la cama.
Los anunciados dolores de cabeza se manifestaron violentamente a lo largo de la noche, pero pasadas 12 horas ya estaba en forma y aprovechamos los días de espera para el reimplante, haciendo alguna excursión.
Visitamos el Palacio de Benrath, fuimos al Museo y Aquazoo Loebbecke y nos dimos un banquete de carnes, verduras, patatas... plato estrella especialidad de la región de cuyo nombre no me acuerdo, pero del que adjunto una foto muy representativa, y llegado el momento volvimos a la clínica.
Esta vez no hubo malentendidos, o eso creo, pues espero que no me hayan inyectado las células de otra persona... Una vez realizada la punción, me dejaron dormir unas horas y nos despidieron deseándome suerte.
La última cena en nuestra plaza favorita también tuvo su anédocta. No sé si habeis visto alguna vez estos WC públicos que son como cabinas de teléfono circulares, en acero gris y cuya puerta se abre insertando una moneda... Pues esa tarde decidimos utilizar la que estaba en la plaza y nos jugó una mala pasada, o es que no estaba pensada para sillas de ruedas... El caso es que se tragó la 1ª moneda y cerró la puerta dejando fuera a Mylena, quien no tuvo + remedio que meter otra. Mientras Rosa me ayudaba a sentarme en el inodoro, la puerta volvió a abrirse pero esta vez no hubo forma de cerrarla, o sea que tuvimos como espectadores a todos los taxistas de la parada de taxis, situada justo en frente. Si añadimos el complicado sistema giratorio y automático del invento, mi tendencia a reir en momentos críticos y la de mi hija pequeña a hacer comentarios graciosos, creo que habría material más que sobrado para un vídeo de cámara oculta.
A la mañana siguiente hicimos en coche los 200 km. que nos separaban del aeropuerto, esta vez de día, admirando el verde y frondoso paisaje de la campaña alemana.
El embarque fue algo caótico, pues a pesar de haber imprimido nuestra reserva en la que se especificaba que había una persona en silla de ruedas, nadie tenía esa información. A la hora de subir al avión se repitió la escena de mis dos hijos mayores vigilando el ascenso en silla, que se hizo en regla... pero ¡ay! estos niños tenían que dar la nota. Tan pronto como llegué arriba, ellos se saltaron el cordón de "Prohibido el paso" inmediatamente detenidos por una azafata que no quizo atender a explicaciones, iniciandose una discusión que alcanzó un registro subidito de tono. Cuando por fin les dejaron pasar y me vieron junto a la ventanila, mi aspecto debía ser patético porque Rosalia me señalaba y en un inglés que yo ignoraba que hablara y el (sí) "familiar" tono de cuando le hierve la sangre, exponía el motivo por el que quería subir. Su hermano, mediando a su favor pero tratando de apaciguar los ánimos, los pasajeros disfrutando del espectáculo, y yo pensando "Tierra trágame".
No sé si por el dolor, los nervios o todo junto, apenas habíamos despegado cuando sentí que me invadían las náuseas y el mareo. A punto de perder el conocimiento, ví cómo nuestra "azafata de la discordia" desplegaba todo el sistema de primeros auxilios, irreconocible y encantadora, ignorante, la pobre criatura, de que también le ibamos a fastidiar la breve escala en Sevilla (muy a pesar nuestro, todo hay que decirlo).
Os cuento, durante la estancia en Alemania, Jon mantuvo conversaciones telefónicas con Aena en las que le aseguraron que a la vuelta nos esperarían como es debido. Así que la indignación de mi familia al ver que nos esperaba la misma ridícula silla de juguete, no tuvo límites. Mientras Rosalia, la tripulación y yo, esperábamos arriba, abajo, los de la silla, se enfrentaban a la rotunda negativa de los míos a usarla. Unos argumentaban que tardarían mucho tiempo en ir y volver con el equipo adecuado, otros que no tenían prisa y que cuanto + tiempo perdieran discutiendo, + tarde se les iba a hacer.
En fin, como la razón estaba de nuestra parte, acabaron cediendo y dando media vuelta de vacío ante la mirada atónita de la azafata, quien tras preguntarnos qué estaba pasando, nos dió la razón, no sabemos si de buena o de mala gana. Cuando volvieron con una silla sube-escaleras perfectamente apta para la circunstancia, ya estaban entrando los pasajeros del próximo vuelo. Fin del viaje.
Me queda hacer 2 observaciones:
1º Si disponen del material adecuado, ¿por qué demonios no lo utilizan siempre?
2º Me parecería más lógico que instalaran primero tranquilamente a las personas con discapacidad, y no a la inversa.
También me pregunto porqué los aviones no estan equipados de asientos individuales para los enfermos y un acompañante.
Los anunciados dolores de cabeza se manifestaron violentamente a lo largo de la noche, pero pasadas 12 horas ya estaba en forma y aprovechamos los días de espera para el reimplante, haciendo alguna excursión.
Esta vez no hubo malentendidos, o eso creo, pues espero que no me hayan inyectado las células de otra persona... Una vez realizada la punción, me dejaron dormir unas horas y nos despidieron deseándome suerte.
La última cena en nuestra plaza favorita también tuvo su anédocta. No sé si habeis visto alguna vez estos WC públicos que son como cabinas de teléfono circulares, en acero gris y cuya puerta se abre insertando una moneda... Pues esa tarde decidimos utilizar la que estaba en la plaza y nos jugó una mala pasada, o es que no estaba pensada para sillas de ruedas... El caso es que se tragó la 1ª moneda y cerró la puerta dejando fuera a Mylena, quien no tuvo + remedio que meter otra. Mientras Rosa me ayudaba a sentarme en el inodoro, la puerta volvió a abrirse pero esta vez no hubo forma de cerrarla, o sea que tuvimos como espectadores a todos los taxistas de la parada de taxis, situada justo en frente. Si añadimos el complicado sistema giratorio y automático del invento, mi tendencia a reir en momentos críticos y la de mi hija pequeña a hacer comentarios graciosos, creo que habría material más que sobrado para un vídeo de cámara oculta.
A la mañana siguiente hicimos en coche los 200 km. que nos separaban del aeropuerto, esta vez de día, admirando el verde y frondoso paisaje de la campaña alemana.
El embarque fue algo caótico, pues a pesar de haber imprimido nuestra reserva en la que se especificaba que había una persona en silla de ruedas, nadie tenía esa información. A la hora de subir al avión se repitió la escena de mis dos hijos mayores vigilando el ascenso en silla, que se hizo en regla... pero ¡ay! estos niños tenían que dar la nota. Tan pronto como llegué arriba, ellos se saltaron el cordón de "Prohibido el paso" inmediatamente detenidos por una azafata que no quizo atender a explicaciones, iniciandose una discusión que alcanzó un registro subidito de tono. Cuando por fin les dejaron pasar y me vieron junto a la ventanila, mi aspecto debía ser patético porque Rosalia me señalaba y en un inglés que yo ignoraba que hablara y el (sí) "familiar" tono de cuando le hierve la sangre, exponía el motivo por el que quería subir. Su hermano, mediando a su favor pero tratando de apaciguar los ánimos, los pasajeros disfrutando del espectáculo, y yo pensando "Tierra trágame".
No sé si por el dolor, los nervios o todo junto, apenas habíamos despegado cuando sentí que me invadían las náuseas y el mareo. A punto de perder el conocimiento, ví cómo nuestra "azafata de la discordia" desplegaba todo el sistema de primeros auxilios, irreconocible y encantadora, ignorante, la pobre criatura, de que también le ibamos a fastidiar la breve escala en Sevilla (muy a pesar nuestro, todo hay que decirlo).
Os cuento, durante la estancia en Alemania, Jon mantuvo conversaciones telefónicas con Aena en las que le aseguraron que a la vuelta nos esperarían como es debido. Así que la indignación de mi familia al ver que nos esperaba la misma ridícula silla de juguete, no tuvo límites. Mientras Rosalia, la tripulación y yo, esperábamos arriba, abajo, los de la silla, se enfrentaban a la rotunda negativa de los míos a usarla. Unos argumentaban que tardarían mucho tiempo en ir y volver con el equipo adecuado, otros que no tenían prisa y que cuanto + tiempo perdieran discutiendo, + tarde se les iba a hacer.
En fin, como la razón estaba de nuestra parte, acabaron cediendo y dando media vuelta de vacío ante la mirada atónita de la azafata, quien tras preguntarnos qué estaba pasando, nos dió la razón, no sabemos si de buena o de mala gana. Cuando volvieron con una silla sube-escaleras perfectamente apta para la circunstancia, ya estaban entrando los pasajeros del próximo vuelo. Fin del viaje.
Me queda hacer 2 observaciones:
1º Si disponen del material adecuado, ¿por qué demonios no lo utilizan siempre?
2º Me parecería más lógico que instalaran primero tranquilamente a las personas con discapacidad, y no a la inversa.
También me pregunto porqué los aviones no estan equipados de asientos individuales para los enfermos y un acompañante.
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