15 ene 2014

Un regalo de navidad.




Este es un regalo de mi hija Mylena para mí (que no tenía mucho dinero, jeje.. ツ )
Además, cuando me preguntan qué quiero, siempre digo "Nada". Es la verdad, me sobra de todo.
¿Qué puede necesitar alguien en mi situación?

La ví cada tarde con el ordenador, durante al menos un mes, imagino que no fue fácil...

A mí me gusta, por eso lo comparto con todos vosotros.

 (El pequeño Papá Noel tiene ahora mismo un disgusto que se me parte el corazón oírle... Su mami decidió empezar a darle un biberón por las noches, y parece que mi niño prefiere dormirse sin cena.) 

5 ene 2014

A contra corriente


Cara a cara con la vida
remando a contra corriente,
tropezando en el camino
me fui haciendo valiente.

Remando a contra corriente
cara a cara con la vida

Me fui haciendo tan dura
como la piedra pulida.
 De aventura en aventura 
cara a cara con la vida,

Como la piedra pulida
me fui haciendo más dura 

Mi barca soltó amarras
teniendo el viento de frente
navegando rumbo al norte
remando a contra corriente

Navegando rumbo al norte
mi barca rompió amarras

Y no sé  porqué razón 
ironía ó desatino
Día a día, piedra a piedra, 
 tropezando en el camino

Ironía ó desatino
tropecé en el camino. 

Paso firme en linea recta
cara a cara y francamente, 
 sorteando los escollos
me fui haciendo más valiente.

Sorteando los escollos
en un mundo indiferente... 

27 dic 2013

Hay un fantasma en casa.

Que cosas más raras pasan en mi casa desde que estoy enferma. Es como si un fantasma hubiera decidido vivir con nosotros para gastarnos una u otra bromita.
La última vez fue, nada más nada menos, que en la cena de navidad. Resulta que Rosa metió el pavo relleno en el horno, a la temperatura requerida, pero se ve que el fantasma les oyó decir que querían cenar temprano, y pa qué... Pués que decidió bajar el horno de 240 a 170 grados. Una faena!!!

Total, yo creo que le divierte ver como los chicos se echan la culpa unos a otros. Que si la sandwichera amanece encendida sin que nadie la haya usado en la cena, que si la lavadora se para sola...
Yo tengo mi teoría, creo que los fantasmas en realidad comen. Sospecho que el nuestro, cuando la lavadora está en funcionamiento, decide prepararse un "tentempié" para de paso apoyarse contra el botón de la lavadora y pararla. También le gusta bromear con mi cepillo de dientes, mi hija lo pone a cargar, el fantasma lo para, la niña lo vuelve a poner y otra vez lo para el fantasma, una y otra vez. Tanto es así que le dije a mis hijos de comprarme uno nuevo, pero tras un último intento el cepillo funcionó perfectamente.

Otra manía que tiene es escondernos la ropa en los lugares más extraños, lo hace a mala leche, porque esconde las prendas de abrigo en invierno, y en verano los pantaloncitos cortos y demás...

Desde el primer día la tomó contra las batidoras, se ve que no le gusta el ruido que hacen. Así que se dedica a estropearlas una tras otras, ya vamos por la 7ª. Sí es mucho dinero, pero yo necesito comida triturada, ¿qué voy a hacer? Pues que ya las compro por pares.
A ver si se cansa y se muda de casa...

Estoy segura de que hasta mi nieto, con sus escasos 4 meses ya sabe lo que pasa. Puede que hasta lo vea, pués últimamente pone la boquita en "O", sonríe e intenta hablar... A mí me parece tan gracioso que solo con verle me olvido de las trastadas de nuestro fantasma.

Moraleja: A todo se acostumbra un@...

6 dic 2013

Lo que tiene que pasar, PASA.

Hola amigos, llevo cierto tiempo sin aparecer por aquí y es que paso muchas horas con el recién llegado a la familia.
Viendo su evolución y cómo sus padres se reparten sus cuidados, no puedo evitar comparar mi propia situación de joven mamá... ¡ Madre mía! ¡¡Qué diferencia!! 

El padre de mis hijos, no es que fuera malo con ellos y seguro que les quería...
Digamos que se comportaba como otro niño ó bien que les trataba a ellos como adultos, no sé como explicarlo...
Primero intenté que madurase, a saber, "Eres el padre", "Son niños, no muñecos" "Necesitan comer, bañarse, vestirse, ir al colegio, jugar, pasear, etc..." Finalmente me di cuenta de que me causaba más estrés tratar de que me ayudara que prescindir de él.
He aquí alguna muestra de lo que pasaba las pocas veces que no me quedaba otra que dejarle al niño. Digo "niño" porque cuando tuvimos más de uno, no se me hubiera ocurrido dejarles a su cargo.  

Hubo la vez en que dejó al niño con dos años y poco encerrado en el coche, con la llave puesta, para comprar tabaco. Resultado: llamada al trabajo de mamá, que por precaución llevaba siempre en el bolso la otra llave, mamá cogiendo un taxi para abrir el coche... (Mamá irritada)

La vez en que le llevó al colegio en pijama, es que no veía la diferencia entre los pijamas y la ropa de calle... ¡¡!!

La vez en que tenía que recogerle y se olvidó... ¿Os preguntais qué pasó? Pues que a la madre de una niña le extrañó no verme, entonces no dejó que mi niño pasara miedo. Estaba en pre-escolar, y las madres habíamos intercambiado nuestros teléfonos por si acaso...
Cuando llegué a casa ese día, pensé que padre e hijo estarían dando un paseo. Tranquila estaba pues cuando sonó el teléfono, salida urgente de mamá a casa de la amiga a recoger a su hijo. (Mamá super enfadada)

El episodio de mayor relevancia y en que peor lo pasé, fue el día en que con solo dos años y medio, su padre le fue a buscar a casa de mi tía, que le estaba cuidando, lo llevó a casa y se puso a jugar a las cartas con un amigo. Cuando yo llegué de trabajar, el pequeño corrió a abrazarme, lo levanté del suelo, mientras preguntaba a mi marido si había comprado el pan, me dijo que no. (Qué pregunta más... ¡idiota!)
Le dije a mi hijo: "Espera cariño que voy a comprar el pan, vuelvo enseguida". Y salí a la panadería justo en frente de casa. Ni corto ni perezoso mi niño se puso los zapatos, abrió la puerta, salió y cerró con un portazo, sin que ni el padre ni el amigo se dieran cuenta.
Minutos después cuando volví, al abrir la puerta, no le ví como siempre correr hacía mí. Le llamé, ya con una sensación rara, empecé a buscar en los armarios, trastero, todos los escondites.... Ya fuera de control les grité: "Moveos, ¿no os dais cuenta de que habeis dejado salir al niño? "
Ya salieron a buscarle muy nerviosos y asustados, mientras yo llamaba a la policía, dando mis datos y la descripción de mi hijo. Me pasaban por la cabeza todas las historias de secuestros, desapariciones, accidentes de tráfico... Totalmente histérica, no paraba de subir y bajar, hasta que vi a mi marido venir con nuestro hijo de la mano. Habían pasado 30 eternos minutos.

Al decir "Voy a comprar el pan", el niño creyó que iba al supermercado donde siempre iba conmigo, ahí le encontró su padre, llorando y llamando, "Mamá, mamá..."
El supermercado estaba en la misma acera, aún así tuvo que cruzar dos calles.

Yo estaba embarazada de 3 meses, esa semana perdí el bebé. Ignoro si fue por el susto ó simplemente tenía que pasar...

30 oct 2013

Cuidado del enferm@


En mi post Higiene del enfermo me dejé atrás dos ó tres cositas también importantes. Una de ellas es la higiene bucal.
En primer lugar, se necesita un cepillo dental eléctrico para facilitar el lavado de dientes.
Ardua tarea donde las haya... Primero porque hay un momento en que ya no podemos abrir la boca asi que mucho menos ir al dentista.
Mylena me dice: "Mamá, si no abres la boca no puedo sacar el cepillo!!" Je,je,je, como si fuera tan fácil: cuanto más presiona, más aprieto yo. Si alguien tiene este problema, debeis saber que es involuntario, igual que no podemos andar ni hablar, pués tampoco podemos mover la mandíbula. De hecho estoy pensando en dejar de comer...
Otra cosa que tengo que decir es que la mascarilla debe quedar herméticamente cerrada, es decir, que no se escape el aire, porque eso reseca las mucosas, la garganta, la boca, la lengua... Alguna vez por no llamar, hasta se me queda la lengua pegada al paladar.
Importante también es hidratar la piel del enfermo.
Para mí es imprescindible un brillo de labios, aplicar todas las veces que sea necesario. Cuando me olvido, se me quedan los labios tan secos que tengo la sensación de tenerlos agrietados y eso duele...

También es conveniente, sino necesario, estimular los músculos, manos, brazos, pies y piernas... A la hora de comer un pequeño masaje en el rostro...
Yo tengo un fisioterapeuta que viene desde hace unos años, él me mueve todos los músculos, sin olvidar, espalda y cuello. Por otra parte viene una acupuntora (en un primer tiempo fue Rosa quien insistió para que viniera, es que yo nunca creí en esas formas de medicina). El caso es que no sé qué me hace, pero yo me siento bien y no quiero pensar en un jueves sin Rocío.

Si recuerdo algo más lo escribiré. Vosotros si teneis algún truco para mejorar la vida de enfermos y cuidadores, me lo podeis dejar en comentarios... 

Un abrazo.

13 oct 2013

Mi primer nieto

 
Hola mi querido nieto,
hola Jose Damian.
Eres mi amor perfecto,
tu nombre es mi talismán,
te llevo dentro del pecho.

Mucho antes de nacer
ya me tenías ganada,
en el vientre de tu madre,
de tí embarazada,
día a día te ví crecer.

Mi mano en una caricia,
te hablaba en mi pensamiento
y cuando ya te movías
y me dabas una patada
me hacías sonreír "embobada".

¿Quieres saber lo que te decía??

Te dejo mi energía
mi fuerza y mi alegría,
mi lealtad y valentía,
generosidad y empatía...
Coge lo bueno y más nada. 

Y lo malo que pueda tener,
el daño que haya podido hacer,
no lo mires, pasa sin ver ...
Es lo mismo que les dije,
a tu madre, a tu tío y a tu tía.

También a tí te lo digo
pequeño Jose Damian,
aléjate de todo peligro,
manten tu integridad,
tanto fisica como moral.

Es tu primera obligación
cuidar tu seguridad,
defender tu libertad
y mantenerte al abrigo.

Cuidate mucho corazón.  ♥


 

6 oct 2013

El Iriscom de Bea

Hola amigos.
Muchos de vosotros habeis conocido a Bea. Otros conoceis su historia de oídas, y todos mis más íntimos amigos, alguna vez, y más de una, me habréis leído narrar la gran amistad que nos unió...
Iba a decir "nos une" pues me cuesta mucho creer que ya no la tengo. Y eso que hace casi un año que falleció.

Hace unos días, chateando con una amiga, hablando sobre lo que cuesta un aparato de comunicación como los que nosotras usamos fue cuando decidí escribir, una vez más, sobre Beatriz.
Y no me importa que lo lea su hijo, ni nadie de su familia, porque es la verdad.
En su último testamento, que no llegó a firmar ante notario, pero que estaba en manos de su abogado, en espera de los trámites notariales, Bea me dejaba su ordenador y su Iriscom, entre otras disposiciones. Además lo había dicho en su casa. Me consta que todos sus familiares, e incluso las cuidadoras, lo sabían.

Pero parece que su hijo no tenía la menor intención de cumplir con la voluntad de mi amiga. Puedo decir que en un primer tiempo casi me convenció de que no era más que un joven desbordado por las circunstancias (inocente de mí, que me empeño en pensar que las personas no pueden ser tan malas).
Cuando el único hijo de Beatriz, consiguió lo que quería de mí, no tuve más respuesta a mis mensajes.

(R.: Si lees esto, sabes que no hacía falta tu esfuerzo de amabilidad. Que yo hice lo correcto por mí misma, porque es mi forma de ser, tu madre lo sabía y por eso me confió todos sus asuntos, incluida la carta que te dejó, esa carta que te envié, y no sé si habrás leído, ya que unos días después de recibirla, me dijiste que "no habías tenido tiempo de leer".)

Volviendo al tema del Iriscom, ya había perdido la esperanza de tenerlo cuando les envié un correo a la Asociación para decirles que no podría devolver el que me han prestado y el motivo.
Era el pasado mes de Junio, 8 meses después de fallecer Bea.
Alguien decidió tomar el caso en mano, se aproximaba el día mundial de la ELA. Mi intuición es que esta persona le hizo creer que sacaría a la luz la sórdida historia de mi pobre amiga. Quizás lo hubiese hecho...
A los pocos días recibí en mi casa un paquete con el aparato, sin ordenador y ni una sola palabra (como si me lo hubiese lanzado a la cara, así lo he sentido yo).
Por eso no tengo escrúpulo en escribir este post.

Por último decir que como decía mi amiga,  los familiares de enfermos ya fallecidos, no deberían guardar en un rincón estos aparatos sumamente caros, que nunca van a usar, cuando tantas personas los necesitan y no se le pueden permitir.

Por supuesto que este que heredé de Beatriz, pasará a alguien que lo necesite, cuando yo me muera. Ni que decir tiene...