A veces, en este espacio de blogers o de facebook, nos encontramos con seres que pronto nos resultan familiares y pasan a formar parte de nuestras vidas . Con Israel mantenía un diálogo esporádico pero muy cercano y de cierto modo humorístico, salvo la última vez en que le noté agobiado...
12 noviembre de 2011
* Israel: Hola, amiga creo q necesitaré un BIPAP
* Adilia: Hola, te lo dan en el hospital, yo llevo 2 años con él, no sufras por eso
* Israel: Me falta aire
* Adilia: Pides a tu neumólogo
31 de enero de 2011
* Adilia: Israel, hace tiempo que no sé nada de ti, ya tienes el bipap? Como Estás? Yo sigo igual. Un fuerte abrazo
Tras este último mensaje pasaron días en los que aún sorprendida de no obtener respuesta, pensé que simplemente no tenía humor para conversaciones algo que comprendo muy bien... A los pocos días ví que Pablo estaba en el chat, justamente acababa de leer algo suyo, y aproveché la ocasión...
11 de febrero de 2011
* Adilia: Sabes como está israel?
* Pablo: Murió
* Adilia: NOOO.. Q dolor
* Pablo: Es x eso q tenemos su foto los elaticos
* Adilia: Cuando? No lo sabia, le escribi hace poco...
* Pablo: El 3 de febrero
* Adilia: Y tú como estás?
* Pablo: Mal, puros problemas
* Adilia: Qué problemas? Salud?
* Pablo: Todo
* Adilia: Todos nosotros estamos mal. Cuando muere alguien me derrumbo. Tu familia te trata bien?
* Pablo: Si
* Adilia: Lo siento mucho Pablo. No le hagas caso a la gente. Un abrazo
* Pablo: Gracias preciosa
Jamás pensé que te irías tan pronto, te veía en las fotos con Rocío y Leyla, tan joven y guapo, parecías tener en el mundo en tus manos... Me cuesta creer que nunca más podré chatear contigo...
22 feb 2012
10 feb 2012
Testamento
Sabido es, que las mayores desavenencias familiares son consecuencia del reparto de herencias. Curiosamente, muchas veces aquellos que menos se preocupan de sus padres o tíos de edad avanzada ó enfermos, son los primeros en reclamar su parte. Lo digo por lo que he visto a mi alrededor, no como afectada.
Mi familia es pobre y jamás he heredado ni un simple recuerdo. También es cierto que por circunstancias, siempre viví lejos del núcleo familiar, por lo tanto no tuve muchas ocasiones de recibir ni tampoco de dar. Solo sé que más vale prevenir que curar, como se suele decir...
En cuanto a eso, a los que tenemos una enfermedad terminal, nos da tiempo de hacer las cosas bien. En mi caso no hay problema porque tengo hijos y no necesito hacer testamento, simplemente dejar que se aplique la ley, es decir, el reparto en partes iguales. Aún así, dejo instrucciones a los tres de cómo quiero que se hagan ciertas cosas. Por ejemplo, estando separada como lo estoy yo, y casada en régimen de gananciales, lo primero sería hacer la debida liquidación de bienes. En mi caso ya esta hecho...
Dos años antes, mi ex-marido quizo pedir un préstamo e hipotecar, ó la casa donde vivia él ó el piso donde vivíamos nuestros hijos y yo. Evidentemente, le dije que ni hablar (ya no cumplía con ninguna de sus obligaciones, es decir, que vivíamos exclusivamente de mi trabajo).
Fue por tanto la ocasión de hacer la liquidación de gananciales, algo en lo que por cierto ya llevaba pensando una temporada. Me vino estupendamente: cada uno con lo suyo. "Y ahora puedes hipotecar tu parte", le dije.
El caso es que tenemos tendencia a decir que hay tiempo y dejarlo en espera hasta que, un día, la muerte nos pilla por sorpresa y sin los deberes hechos...
En definitiva, yo les diría a mis amigos que si lo tienen claro, cada cual en función de su situación personal, dejen constancia de sus deseos, y a las familias, que colaboren con esa necesidad que tiene el enfermo en vez de eludir la cuestión.
Aún recuerdo la preocupación de mi madre durante los meses en que mi padre se debatió entre la vida y la muerte. Estaba totalmente derrumbada (51 años juntos y 7 hijos). En esa ocasión pude cumplir con mi deber de hija, y viajar una vez al mes, pasar unos días con ellos, volver a Sevilla, esperar angustiada hasta la próxima visita...
En nuestras conversaciones me dí cuenta de que mi madre estaba dándole vueltas a temas como la sucesión, el funeral y demás, pero sin saber cómo abordarlos, entonces le dije "Mamá vamos a hablar de lo que te preocupa. Respecto a lo que vosotros tengais tras toda una vida de trabajo y privaciones, es tuyo y solo tuyo, ni mis hermanos ni yo te vamos a pedir nada, faltaría más..."
Tras decidir cómo debían hacerse las cosas, de alguna manera se sintió más tranquila y apoyada por todos sus hijos... Lo que pretendo decir es que, a veces, a las personas les cuesta hablar y nos toca intuir cuales son sus preocupaciones.
Mi familia es pobre y jamás he heredado ni un simple recuerdo. También es cierto que por circunstancias, siempre viví lejos del núcleo familiar, por lo tanto no tuve muchas ocasiones de recibir ni tampoco de dar. Solo sé que más vale prevenir que curar, como se suele decir...
En cuanto a eso, a los que tenemos una enfermedad terminal, nos da tiempo de hacer las cosas bien. En mi caso no hay problema porque tengo hijos y no necesito hacer testamento, simplemente dejar que se aplique la ley, es decir, el reparto en partes iguales. Aún así, dejo instrucciones a los tres de cómo quiero que se hagan ciertas cosas. Por ejemplo, estando separada como lo estoy yo, y casada en régimen de gananciales, lo primero sería hacer la debida liquidación de bienes. En mi caso ya esta hecho...
Dos años antes, mi ex-marido quizo pedir un préstamo e hipotecar, ó la casa donde vivia él ó el piso donde vivíamos nuestros hijos y yo. Evidentemente, le dije que ni hablar (ya no cumplía con ninguna de sus obligaciones, es decir, que vivíamos exclusivamente de mi trabajo).
Fue por tanto la ocasión de hacer la liquidación de gananciales, algo en lo que por cierto ya llevaba pensando una temporada. Me vino estupendamente: cada uno con lo suyo. "Y ahora puedes hipotecar tu parte", le dije.
El caso es que tenemos tendencia a decir que hay tiempo y dejarlo en espera hasta que, un día, la muerte nos pilla por sorpresa y sin los deberes hechos...
En definitiva, yo les diría a mis amigos que si lo tienen claro, cada cual en función de su situación personal, dejen constancia de sus deseos, y a las familias, que colaboren con esa necesidad que tiene el enfermo en vez de eludir la cuestión.
Aún recuerdo la preocupación de mi madre durante los meses en que mi padre se debatió entre la vida y la muerte. Estaba totalmente derrumbada (51 años juntos y 7 hijos). En esa ocasión pude cumplir con mi deber de hija, y viajar una vez al mes, pasar unos días con ellos, volver a Sevilla, esperar angustiada hasta la próxima visita...
En nuestras conversaciones me dí cuenta de que mi madre estaba dándole vueltas a temas como la sucesión, el funeral y demás, pero sin saber cómo abordarlos, entonces le dije "Mamá vamos a hablar de lo que te preocupa. Respecto a lo que vosotros tengais tras toda una vida de trabajo y privaciones, es tuyo y solo tuyo, ni mis hermanos ni yo te vamos a pedir nada, faltaría más..."
Tras decidir cómo debían hacerse las cosas, de alguna manera se sintió más tranquila y apoyada por todos sus hijos... Lo que pretendo decir es que, a veces, a las personas les cuesta hablar y nos toca intuir cuales son sus preocupaciones.
29 ene 2012
Comunicación
La comunicación es algo imprescindible entre los seres humanos.
Muchas veces hago una introspección mental para situarme en un pasado no tan lejano, cuando no existían las tecnologías actuales. Me pregunto cómo sobrevivían las personas con una discapacidad grave, como la que padezco yo...
La ELA me ha privado poco a poco, pero en un breve espacio de tiempo, de mis piernas, brazos, manos y de cualquier movimiento voluntario, hasta dejarme totalmente dependiente de otros.
Solo mi mente sigue cumpliendo sus funciones y ahí es cuando entra en mi vida la tecnología punta en comunicación audio visual.
Ya lo dije muchas veces, que nunca me había interesado el mundo de la informática, y he aquí que me veo en la necesidad de aprender a moverme con la única herramienta a mi alcance.
Empecé con el portátil de mi hija, luego el abuelo me regaló uno y así estuve hasta que mis dedos se negaron a ejecutar cualquier movimiento. Entonces, entre crisis de lágrimas y búsquedas en internet conseguimos que venieran a casa a presentar 2 modelos de ordenadores con sistema de movimiento mediante la mirada, uno costaba 12 mil euros y el otro 15 mil, por Dios...
Además no me acababan de convencer: muy sofisticados y poco prácticos, y lo peor, bajo mi punto de vista, no muy precisos en cuanto a calibración.
Pagué 300 euros para probar el más caro durante 10 días y finalmente lo devolví escandalizada de que alguien se atreviera a pedir tanto dinero por eso... En esas andaba cuando Raquel de la Asociación ELA Andalucía me trajo un Iriscom y Carlos, uno de los voluntarios, trató de meterme en la cabeza el funcionamiento.
Al principio tenía fallos, pero nos pusimos en contacto con el técnico que tras varios vanos intentos a distancia, nos dijo que probablemente habría que cambiar la lente y que a la semana siguiente tenía que venir a Andalucía y pasaría por Sevilla con una lente nueva. Así lo hizo, y desde entonces me va muy bien. Puedo decir que he tenido suerte.
- Magic Eye
Un día recibí un mensaje de Tiago, un desconocido que me hablaba de un nuevo sistema. Ví que eran compatriotas míos y les contesté que yo usaba un sistema similar, pregunté el precio y cuando me dijeron 2.500 €, no me lo podía creer.
Les contesté que seguramente a las diversas asociaciones de España les iba a interesar.
Al poco tiempo empecé a ver comentarios en facebook, me enteré que Fran Otero lo había adquirido y estaba contento. Finalmente el pasado 19 de enero pude asistir a la demostración del aparato aquí en Sevilla y fui una de entre los enfermos que han podido probarlo.
Evidentemente, estando familiarizada con el Iriscom puedo comparar y sinceramente, no le he detectado ningún fallo: fácil de calibrar, preciso, con todas las funciones incorporadas.
Creo que cualquiera podrá manejarlo con tan solo unos días de práctica.
Solo quería compartir mi opinión con todos los que me leeis por si le sirve a alguien.
Gracias.
17 ene 2012
Mensaje de una madre
Me acabo de instalar delante del ordenador un día más...
Esta madrugada, como ya es costumbre, mi hijo entró en mi cuarto me dió unos 10 besos, me dijo unas 10 veces: "Te quiero mamá, vuelvo el viernes". Ví cómo miraba por la ventana si estaba el taxi que siempre le lleva al aeropuerto, le escuché cerrar la puerta despacio, y me quedé pensando en como una enfermedad grave puede cambiar radicalmente la vida de toda una familia.
Él vivía en Paris, incluso se había comprado un piso en Monmartre que tuvimos ocasión de visitar sus hermanas y yo. Tras el diagnóstico de mi enfermedad, poco a poco los 3 hermanos han ido cambiando su modo de vida para estar cerca de mí y compartir los cuidados y preocupaciones. Jonatan ahora pasa los 3 cuartos del tiempo en Sevilla, vendió la vivienda de París y compró aquí. Su casa está a escasos 30 minutos andando de la mía y en realidad casi siempre duerme aquí, en su cuarto. Por suerte pudo mantener su empleo y aunque que gane menos lo compensa alquilando su piso a los turistas...
Rosalía también hace lo mismo con el suyo... Ella trabajaba en Ibiza y lo dejó todo, vive conmigo y es mi cuidadora "oficial".
Mylena vive en pareja, tiene su casa en la calle de al lado (ella siempre decía que nunca se iría a vivir lejos de mí, sin saber la pobre criatura lo que se nos venía encima)... Su novio lleva con ella 9 años y es uno más de la familia, así que realmente tengo 4 personas que se desviven por mí.
Tengo suerte en ese aspecto, siempre pienso en aquellas personas que no tienen familiares cercanos... Esto es un mensaje de agradecimiento a mis 4 jóvenes que nunca me dejan sola ni un minuto. Se organizan de manera a tener cada uno su momento de descanso, poder salir, quedar con amigos y demás, pero siempre yo soy lo primero. En los momentos críticos siempre hay 2 conmigo ó 3 e incluso los 4. Creo que esto les ha unido aún más.
Gracias hijos por los besos, los "Te quiero", "Eres la mejor madre del mundo", por las risas, las lágrimas, las bromas, los corazónes dibujados con nata o chocolate en mi plato, y por TODO.
Esta madrugada, como ya es costumbre, mi hijo entró en mi cuarto me dió unos 10 besos, me dijo unas 10 veces: "Te quiero mamá, vuelvo el viernes". Ví cómo miraba por la ventana si estaba el taxi que siempre le lleva al aeropuerto, le escuché cerrar la puerta despacio, y me quedé pensando en como una enfermedad grave puede cambiar radicalmente la vida de toda una familia.
Él vivía en Paris, incluso se había comprado un piso en Monmartre que tuvimos ocasión de visitar sus hermanas y yo. Tras el diagnóstico de mi enfermedad, poco a poco los 3 hermanos han ido cambiando su modo de vida para estar cerca de mí y compartir los cuidados y preocupaciones. Jonatan ahora pasa los 3 cuartos del tiempo en Sevilla, vendió la vivienda de París y compró aquí. Su casa está a escasos 30 minutos andando de la mía y en realidad casi siempre duerme aquí, en su cuarto. Por suerte pudo mantener su empleo y aunque que gane menos lo compensa alquilando su piso a los turistas...
Rosalía también hace lo mismo con el suyo... Ella trabajaba en Ibiza y lo dejó todo, vive conmigo y es mi cuidadora "oficial".
Mylena vive en pareja, tiene su casa en la calle de al lado (ella siempre decía que nunca se iría a vivir lejos de mí, sin saber la pobre criatura lo que se nos venía encima)... Su novio lleva con ella 9 años y es uno más de la familia, así que realmente tengo 4 personas que se desviven por mí.
Tengo suerte en ese aspecto, siempre pienso en aquellas personas que no tienen familiares cercanos... Esto es un mensaje de agradecimiento a mis 4 jóvenes que nunca me dejan sola ni un minuto. Se organizan de manera a tener cada uno su momento de descanso, poder salir, quedar con amigos y demás, pero siempre yo soy lo primero. En los momentos críticos siempre hay 2 conmigo ó 3 e incluso los 4. Creo que esto les ha unido aún más.
Gracias hijos por los besos, los "Te quiero", "Eres la mejor madre del mundo", por las risas, las lágrimas, las bromas, los corazónes dibujados con nata o chocolate en mi plato, y por TODO.
2 ene 2012
La corriente de la vida
La vida es una carrera...
Cual corriente de río,
que corre desenfrenada
con prisa de ver el mar,
no mira, no ve más nada.
Ese correr es ceguera...
Ya corrí de esa manera
persiguiendo una ilusión
fui dejando en el viaje,
dispersos en la ladera,
trozos de mi corazón
perdidos en el paisaje.
Vivir la vida a correr
es de locura evidente
quien pudiera detener
la fuerza de la corriente
Cual corriente de río,
que corre desenfrenada
con prisa de ver el mar,no mira, no ve más nada.
Ese correr es ceguera...
Ya corrí de esa manera
persiguiendo una ilusión
fui dejando en el viaje,
dispersos en la ladera,
trozos de mi corazón
perdidos en el paisaje.
Vivir la vida a correr
es de locura evidente
quien pudiera detener
la fuerza de la corriente
16 dic 2011
Querido papá noel
Querido papá noel,
Ya sé que no repartes lo único que necesito, que es salud, por lo tanto te quiero pedir que no me traigas NADA.
No necesito más ropa, me encanta la que tengo y ya ves que no tengo ocasiones de ponermela... Lo mismo pasa con los zapatos y tengo 2 pares de botas monísimas, es más que suficiente para alguien que no anda...
Por Dios, no más zapatillas ni camisones ultragrandes, es que ya no caben en los cajones. Tampoco quiero bisutería aunque me chiflen todos los accesorios femeninos...
Lo único que me haría ilusión serían unas gafas de sol, pero como las que uso son graduadas en progresivo lo veo difícil... No estoy por la labor de viajar al polo norte para graduarme la vista...
Mi casa tampoco necesita nada, y aunque unos vándalos rompan unos tras otros los pequeños electrodomésticos, yo creo que no debes preocuparte con eso, ni por las puertas de mi ropero rotas (según oigo por ahí, porque son de mala calidad, lo cual me ofende profundamente... Se creen estos mismos vandalos que no escucho los portazos...)
Sé que los Reyes Magos quieren traerme uno nuevo... Aay... Ocurre que yo no podré establecer la misma relación con otros muebles, puede que suene raro pero les acariciaba con las más suaves bayetas, los más perfumados productos y hasta les hablaba...
Es la primera vez que te escribo y no quiero dejar pasar la ocasión de disculparme por todas las veces en las que pude parecer ingrata, aunque solo recuerdo 2 (ya sabes: los gnomos y aquella preciosa alianza de oro cuyo evidente significado no captó de inmediato mi aturdida mente, jejej...)
Juro que ahora nadie podría separarme de esta joya, y ni siquiera de los gnomos pues a fuerza de tenerles ahí ya les tengo cierto cariño, hasta creo que les buscaré un hogar para cuando ya no esté... Tengo a la persona ideal... jejjej!!!
Gracias papá noel.
Ya sé que no repartes lo único que necesito, que es salud, por lo tanto te quiero pedir que no me traigas NADA.
No necesito más ropa, me encanta la que tengo y ya ves que no tengo ocasiones de ponermela... Lo mismo pasa con los zapatos y tengo 2 pares de botas monísimas, es más que suficiente para alguien que no anda...
Por Dios, no más zapatillas ni camisones ultragrandes, es que ya no caben en los cajones. Tampoco quiero bisutería aunque me chiflen todos los accesorios femeninos...
Lo único que me haría ilusión serían unas gafas de sol, pero como las que uso son graduadas en progresivo lo veo difícil... No estoy por la labor de viajar al polo norte para graduarme la vista...
Mi casa tampoco necesita nada, y aunque unos vándalos rompan unos tras otros los pequeños electrodomésticos, yo creo que no debes preocuparte con eso, ni por las puertas de mi ropero rotas (según oigo por ahí, porque son de mala calidad, lo cual me ofende profundamente... Se creen estos mismos vandalos que no escucho los portazos...)
Sé que los Reyes Magos quieren traerme uno nuevo... Aay... Ocurre que yo no podré establecer la misma relación con otros muebles, puede que suene raro pero les acariciaba con las más suaves bayetas, los más perfumados productos y hasta les hablaba...
Es la primera vez que te escribo y no quiero dejar pasar la ocasión de disculparme por todas las veces en las que pude parecer ingrata, aunque solo recuerdo 2 (ya sabes: los gnomos y aquella preciosa alianza de oro cuyo evidente significado no captó de inmediato mi aturdida mente, jejej...)
Juro que ahora nadie podría separarme de esta joya, y ni siquiera de los gnomos pues a fuerza de tenerles ahí ya les tengo cierto cariño, hasta creo que les buscaré un hogar para cuando ya no esté... Tengo a la persona ideal... jejjej!!!
Gracias papá noel.
5 dic 2011
Gadgets, chismes y trastos
Tengo que decir en honor a la verdad que mis hijos me cuidan con esmero y paciencia, cada uno a su manera y con más o menos acierto.
En mi caso se confirma la teoría de que las mujeres somos más eficientes en tareas domésticas, cuidados a enfermos, etc. Me entiendo de maravilla tanto con las 2 chicas como con el mayor que es un sol como hijo y como persona. Dicho esto paso a enumerar los regalos que recibo de él con la buena intención de mejorar mi comodidad y confort...
Este fin de semana apareció con un, llamemosle "cojín" para el cuello, tiene una funda-calcetín y se calienta en el microondas, y de segundo una zapatilla gigante para los 2 pies, aunque en realidad caben 4.. Qué cosas!! Ni que una fuera por ahí dando saltos.
El caso es que la semana anterior su hermana me compró unas del modelo que suelo usar desde que estoy enferma, muy discretitas: con estampado de tigre... Me dijo: "Mamá, sé que odias el estampado tigre, pero mira qué chulas!". Digo: "Gracias hija", mientras pienso dónde tendrán escondidos los 3 pares que recibí por Reyes el año pasado...
Luego se quejan de que no hay sitio en los armarios. Normal, entre el globo de fisioterapia, la plataforma giratoria con la que casi nos matamos un día, la colección de almohadas "especiales", el cojín masajista, la olla para cocinar al vapor (esto fue cuando aún no sabíamos que tenía ELA y se metieron en la cabeza bajarme el colesterol, lo han logrado en poco tiempo ya que lo tenía por debajo de lo normal, claro que entonces yo estaba en cama con una fractura vertebral, q sino...)
¿¿Que más?? Ah sí! El atril, el humidificador, el hidromasaje de pies, que menos mal que estuvimos todos de acuerdo en devolverlo a la tienda...
Seguro que me dejo atrás otros tantos objetos de dudosa utilidad, sin hablar de las mascarillas para el bipap en desuso que guardan por si acaso... Como si no fuera bastante toda la maquinaria, sillones, mesitas y demás. Mis armarios, roperos y cómodas piden a gritos una revisión de esas que solía hacer yo un par de veces al año...
Seguro que hasta los contenedores de reciclaje del barrio, me echan en falta...
En mi caso se confirma la teoría de que las mujeres somos más eficientes en tareas domésticas, cuidados a enfermos, etc. Me entiendo de maravilla tanto con las 2 chicas como con el mayor que es un sol como hijo y como persona. Dicho esto paso a enumerar los regalos que recibo de él con la buena intención de mejorar mi comodidad y confort...
Este fin de semana apareció con un, llamemosle "cojín" para el cuello, tiene una funda-calcetín y se calienta en el microondas, y de segundo una zapatilla gigante para los 2 pies, aunque en realidad caben 4.. Qué cosas!! Ni que una fuera por ahí dando saltos.
El caso es que la semana anterior su hermana me compró unas del modelo que suelo usar desde que estoy enferma, muy discretitas: con estampado de tigre... Me dijo: "Mamá, sé que odias el estampado tigre, pero mira qué chulas!". Digo: "Gracias hija", mientras pienso dónde tendrán escondidos los 3 pares que recibí por Reyes el año pasado...
Luego se quejan de que no hay sitio en los armarios. Normal, entre el globo de fisioterapia, la plataforma giratoria con la que casi nos matamos un día, la colección de almohadas "especiales", el cojín masajista, la olla para cocinar al vapor (esto fue cuando aún no sabíamos que tenía ELA y se metieron en la cabeza bajarme el colesterol, lo han logrado en poco tiempo ya que lo tenía por debajo de lo normal, claro que entonces yo estaba en cama con una fractura vertebral, q sino...)
¿¿Que más?? Ah sí! El atril, el humidificador, el hidromasaje de pies, que menos mal que estuvimos todos de acuerdo en devolverlo a la tienda...
Seguro que me dejo atrás otros tantos objetos de dudosa utilidad, sin hablar de las mascarillas para el bipap en desuso que guardan por si acaso... Como si no fuera bastante toda la maquinaria, sillones, mesitas y demás. Mis armarios, roperos y cómodas piden a gritos una revisión de esas que solía hacer yo un par de veces al año...
Seguro que hasta los contenedores de reciclaje del barrio, me echan en falta...
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