30 oct 2013
Cuidado del enferm@
En mi post Higiene del enfermo me dejé atrás dos ó tres cositas también importantes. Una de ellas es la higiene bucal.
En primer lugar, se necesita un cepillo dental eléctrico para facilitar el lavado de dientes.
Ardua tarea donde las haya... Primero porque hay un momento en que ya no podemos abrir la boca asi que mucho menos ir al dentista.
Mylena me dice: "Mamá, si no abres la boca no puedo sacar el cepillo!!" Je,je,je, como si fuera tan fácil: cuanto más presiona, más aprieto yo. Si alguien tiene este problema, debeis saber que es involuntario, igual que no podemos andar ni hablar, pués tampoco podemos mover la mandíbula. De hecho estoy pensando en dejar de comer...
Otra cosa que tengo que decir es que la mascarilla debe quedar herméticamente cerrada, es decir, que no se escape el aire, porque eso reseca las mucosas, la garganta, la boca, la lengua... Alguna vez por no llamar, hasta se me queda la lengua pegada al paladar.
Importante también es hidratar la piel del enfermo.
Para mí es imprescindible un brillo de labios, aplicar todas las veces que sea necesario. Cuando me olvido, se me quedan los labios tan secos que tengo la sensación de tenerlos agrietados y eso duele...
También es conveniente, sino necesario, estimular los músculos, manos, brazos, pies y piernas... A la hora de comer un pequeño masaje en el rostro...
Yo tengo un fisioterapeuta que viene desde hace unos años, él me mueve todos los músculos, sin olvidar, espalda y cuello. Por otra parte viene una acupuntora (en un primer tiempo fue Rosa quien insistió para que viniera, es que yo nunca creí en esas formas de medicina). El caso es que no sé qué me hace, pero yo me siento bien y no quiero pensar en un jueves sin Rocío.
Si recuerdo algo más lo escribiré. Vosotros si teneis algún truco para mejorar la vida de enfermos y cuidadores, me lo podeis dejar en comentarios...
Un abrazo.
13 oct 2013
Mi primer nieto
Hola mi querido nieto,
hola Jose Damian.
Eres mi amor perfecto,
tu nombre es mi talismán,
te llevo dentro del pecho.
Mucho antes de nacer
ya me tenías ganada,
en el vientre de tu madre,
de tí embarazada,
día a día te ví crecer.
Mi mano en una caricia,
te hablaba en mi pensamiento
y cuando ya te movías
y me dabas una patada
me hacías sonreír "embobada".
¿Quieres saber lo que te decía??
Te dejo mi energía
mi fuerza y mi alegría,
mi lealtad y valentía,
generosidad y empatía...
Coge lo bueno y más nada.
Y lo malo que pueda tener,
el daño que haya podido hacer,
no lo mires, pasa sin ver ...
Es lo mismo que les dije,
a tu madre, a tu tío y a tu tía.
También a tí te lo digo
pequeño Jose Damian,
aléjate de todo peligro,
manten tu integridad,
tanto fisica como moral.
Es tu primera obligación
cuidar tu seguridad,
defender tu libertad
y mantenerte al abrigo.
Cuidate mucho corazón. ♥
6 oct 2013
El Iriscom de Bea
Hola amigos.
Muchos de vosotros habeis conocido a Bea. Otros conoceis su historia de oídas, y todos mis más íntimos amigos, alguna vez, y más de una, me habréis leído narrar la gran amistad que nos unió...
Iba a decir "nos une" pues me cuesta mucho creer que ya no la tengo. Y eso que hace casi un año que falleció.
Hace unos días, chateando con una amiga, hablando sobre lo que cuesta un aparato de comunicación como los que nosotras usamos fue cuando decidí escribir, una vez más, sobre Beatriz.
Y no me importa que lo lea su hijo, ni nadie de su familia, porque es la verdad.
En su último testamento, que no llegó a firmar ante notario, pero que estaba en manos de su abogado, en espera de los trámites notariales, Bea me dejaba su ordenador y su Iriscom, entre otras disposiciones. Además lo había dicho en su casa. Me consta que todos sus familiares, e incluso las cuidadoras, lo sabían.
Pero parece que su hijo no tenía la menor intención de cumplir con la voluntad de mi amiga. Puedo decir que en un primer tiempo casi me convenció de que no era más que un joven desbordado por las circunstancias (inocente de mí, que me empeño en pensar que las personas no pueden ser tan malas).
Cuando el único hijo de Beatriz, consiguió lo que quería de mí, no tuve más respuesta a mis mensajes.
(R.: Si lees esto, sabes que no hacía falta tu esfuerzo de amabilidad. Que yo hice lo correcto por mí misma, porque es mi forma de ser, tu madre lo sabía y por eso me confió todos sus asuntos, incluida la carta que te dejó, esa carta que te envié, y no sé si habrás leído, ya que unos días después de recibirla, me dijiste que "no habías tenido tiempo de leer".)
Volviendo al tema del Iriscom, ya había perdido la esperanza de tenerlo cuando les envié un correo a la Asociación para decirles que no podría devolver el que me han prestado y el motivo.
Era el pasado mes de Junio, 8 meses después de fallecer Bea.
Alguien decidió tomar el caso en mano, se aproximaba el día mundial de la ELA. Mi intuición es que esta persona le hizo creer que sacaría a la luz la sórdida historia de mi pobre amiga. Quizás lo hubiese hecho...
A los pocos días recibí en mi casa un paquete con el aparato, sin ordenador y ni una sola palabra (como si me lo hubiese lanzado a la cara, así lo he sentido yo).
Por eso no tengo escrúpulo en escribir este post.
Por último decir que como decía mi amiga, los familiares de enfermos ya fallecidos, no deberían guardar en un rincón estos aparatos sumamente caros, que nunca van a usar, cuando tantas personas los necesitan y no se le pueden permitir.
Por supuesto que este que heredé de Beatriz, pasará a alguien que lo necesite, cuando yo me muera. Ni que decir tiene...
Muchos de vosotros habeis conocido a Bea. Otros conoceis su historia de oídas, y todos mis más íntimos amigos, alguna vez, y más de una, me habréis leído narrar la gran amistad que nos unió...
Iba a decir "nos une" pues me cuesta mucho creer que ya no la tengo. Y eso que hace casi un año que falleció.
Hace unos días, chateando con una amiga, hablando sobre lo que cuesta un aparato de comunicación como los que nosotras usamos fue cuando decidí escribir, una vez más, sobre Beatriz.
Y no me importa que lo lea su hijo, ni nadie de su familia, porque es la verdad.
En su último testamento, que no llegó a firmar ante notario, pero que estaba en manos de su abogado, en espera de los trámites notariales, Bea me dejaba su ordenador y su Iriscom, entre otras disposiciones. Además lo había dicho en su casa. Me consta que todos sus familiares, e incluso las cuidadoras, lo sabían.
Pero parece que su hijo no tenía la menor intención de cumplir con la voluntad de mi amiga. Puedo decir que en un primer tiempo casi me convenció de que no era más que un joven desbordado por las circunstancias (inocente de mí, que me empeño en pensar que las personas no pueden ser tan malas).
Cuando el único hijo de Beatriz, consiguió lo que quería de mí, no tuve más respuesta a mis mensajes.
(R.: Si lees esto, sabes que no hacía falta tu esfuerzo de amabilidad. Que yo hice lo correcto por mí misma, porque es mi forma de ser, tu madre lo sabía y por eso me confió todos sus asuntos, incluida la carta que te dejó, esa carta que te envié, y no sé si habrás leído, ya que unos días después de recibirla, me dijiste que "no habías tenido tiempo de leer".)
Volviendo al tema del Iriscom, ya había perdido la esperanza de tenerlo cuando les envié un correo a la Asociación para decirles que no podría devolver el que me han prestado y el motivo.
Era el pasado mes de Junio, 8 meses después de fallecer Bea.
Alguien decidió tomar el caso en mano, se aproximaba el día mundial de la ELA. Mi intuición es que esta persona le hizo creer que sacaría a la luz la sórdida historia de mi pobre amiga. Quizás lo hubiese hecho...
A los pocos días recibí en mi casa un paquete con el aparato, sin ordenador y ni una sola palabra (como si me lo hubiese lanzado a la cara, así lo he sentido yo).
Por eso no tengo escrúpulo en escribir este post.
Por último decir que como decía mi amiga, los familiares de enfermos ya fallecidos, no deberían guardar en un rincón estos aparatos sumamente caros, que nunca van a usar, cuando tantas personas los necesitan y no se le pueden permitir.
Por supuesto que este que heredé de Beatriz, pasará a alguien que lo necesite, cuando yo me muera. Ni que decir tiene...
4 sept 2013
Hay un ratón en la despensa...
Comentario de Mimosete 24 de agosto de 2013
Desculpa, mas
tive que rir com gosto. Uma cucaracha no duche é quase o mesmo que
encontrar um rato na despensa, botas de
borracha, pegamento, vassouras, etc. Assunto resolvido e histórias para
contar.
Madre mía!!! Mi hermana hace alusión a una vez que me fui a pasar unos días con ella.
Quizás fuese en 2006, poco antes de empezar con mis problemas de salud.
Un día decidimos ir al pueblo a ver a nuestra madre. No estoy segura pero creo que fuimos por la tarde y volvimos al día siguiente después del almuerzo. Son unos 170 kms. Queríamos llegar pronto porque no nos gusta la noche para conducir, y efectivamente llegamos al atardecer.
Lo primero que vimos al entrar fue una nota de mi sobrina que decía "MAMÁ HAY UN RATÓN EN LA DESPENSA". ¡Toma ya! A mi hermana se le cambió la cara, la mía no me la vi, pero me hice la valiente para disimular el auténtico pavor que le tengo a esos bichos.
Estaba claro que teníamos que hacer algo...
¡Caramba, entre las dos sumábamos unos 110 años! ¡No era cuestión de llamar a los bomberos!! Así que le dije a mi hermana: "Necesitamos botas de goma, guantes de limpieza y escobas". Así equipadas, abrimos cautelosamente la puerta de la despensa: nada. Evidentemente, el ratón se había escondido lo más lejos posible de nuestras escobas, de modo que empezamos a vaciar la despensa. Cartones de leche, botellas de vino, aceite, latas de todo tipo, en fin, todo lo que se suele guardar en una despensa. Ya solo quedaba una balda, y ni rastro de ningún ratón. Ya creíamos que la niña nos había gastado una broma de mal gusto... Pero ahí, donde estaban los cereales, harinas , legumbres y demás, vimos paquetes roídos...
"Que repelús" y de pronto el enemigo salió corriendo y atravesó la amplia cocina hasta alcanzar un refugio detrás del frigo. Con las escobas le obligábamos a salir pero no lo pudimos matar.
Tras unos cuantos viajes del frigorífico a la despensa, sin otro resultado que la sensación de que ese ratón se reía de nosotras, le hablé a Mimos del pegamento para ratones, del cual ella no sabía nada.
Enseguida cogió la llave del coche y fue al pueblo a ver si lo encontraba mientras yo montaba la guardia delante del frigo (no sé si 20 ó 30 minutos).
Yo daba las instrucciones y mi hermana se fiaba ciegamente de mí... Finalmente volvió con el pegamento, rodeamos el frigo de trozos de cartón cubiertos de pegamento, acto seguido procedimos a mover el frigo ante la mirada escéptica de Mimos que ya no estaba segura de nada...
Cuando se vió acorralado detrás de un frigorífico que no paraba de moverse, el ratón decidió huir y ¡¡ZÁS!!
¡Lo pillamos!
Y ya que estabamos, le dimos una mano de pintura a la despensa, limpiamos y ordenamos todo, nos duchamos y, extenuadas pero felices, nos dejamos caer en el sofá.
Entonces, con nuestros propios comentarios, nos reímos como dos locas...
Que sano reírse de uno mismo...
Quizás fuese en 2006, poco antes de empezar con mis problemas de salud.
Un día decidimos ir al pueblo a ver a nuestra madre. No estoy segura pero creo que fuimos por la tarde y volvimos al día siguiente después del almuerzo. Son unos 170 kms. Queríamos llegar pronto porque no nos gusta la noche para conducir, y efectivamente llegamos al atardecer.
Lo primero que vimos al entrar fue una nota de mi sobrina que decía "MAMÁ HAY UN RATÓN EN LA DESPENSA". ¡Toma ya! A mi hermana se le cambió la cara, la mía no me la vi, pero me hice la valiente para disimular el auténtico pavor que le tengo a esos bichos.
Estaba claro que teníamos que hacer algo...
¡Caramba, entre las dos sumábamos unos 110 años! ¡No era cuestión de llamar a los bomberos!! Así que le dije a mi hermana: "Necesitamos botas de goma, guantes de limpieza y escobas". Así equipadas, abrimos cautelosamente la puerta de la despensa: nada. Evidentemente, el ratón se había escondido lo más lejos posible de nuestras escobas, de modo que empezamos a vaciar la despensa. Cartones de leche, botellas de vino, aceite, latas de todo tipo, en fin, todo lo que se suele guardar en una despensa. Ya solo quedaba una balda, y ni rastro de ningún ratón. Ya creíamos que la niña nos había gastado una broma de mal gusto... Pero ahí, donde estaban los cereales, harinas , legumbres y demás, vimos paquetes roídos...
"Que repelús" y de pronto el enemigo salió corriendo y atravesó la amplia cocina hasta alcanzar un refugio detrás del frigo. Con las escobas le obligábamos a salir pero no lo pudimos matar.
Tras unos cuantos viajes del frigorífico a la despensa, sin otro resultado que la sensación de que ese ratón se reía de nosotras, le hablé a Mimos del pegamento para ratones, del cual ella no sabía nada.
Enseguida cogió la llave del coche y fue al pueblo a ver si lo encontraba mientras yo montaba la guardia delante del frigo (no sé si 20 ó 30 minutos).
Yo daba las instrucciones y mi hermana se fiaba ciegamente de mí... Finalmente volvió con el pegamento, rodeamos el frigo de trozos de cartón cubiertos de pegamento, acto seguido procedimos a mover el frigo ante la mirada escéptica de Mimos que ya no estaba segura de nada...
Cuando se vió acorralado detrás de un frigorífico que no paraba de moverse, el ratón decidió huir y ¡¡ZÁS!!
¡Lo pillamos!
Y ya que estabamos, le dimos una mano de pintura a la despensa, limpiamos y ordenamos todo, nos duchamos y, extenuadas pero felices, nos dejamos caer en el sofá.
Entonces, con nuestros propios comentarios, nos reímos como dos locas...
Que sano reírse de uno mismo...
24 ago 2013
¿¿Será posible??
Esto es para reírse, ó para llorar?? Juzguen ustedes...Muchos habréis visto en mi muro de facebook, que estoy en contaje regresivo, esperando ansiosamente, los 14 dias que faltan para que nazca mi nieto. Pues ayer estaba con la embarazadísima y el abuelo, y no había nadie más, ni falta que hacía, porque la enferma, es decir yo, a esa hora está muy tranquilamente sentada delante de su ordenador.
Mi hija fue al baño y parece que vió una cucaracha (para ella todas las cucarachas son enooormeees). Puede ser que fuera grande, que entrara por la ventana, porque en casa no hay cucarachas, sencillamente porque me repugnan y a la menor alerta ya llamo al especialista.Cuando yo estaba bien, acudían a mí ó iba yo al escuchar el estridente grito: "¡¡¡ Maamaann!!!"
Ayer no gritó, vino al salón y dijo: "Angel, hay una cucaracha en el baño, vienes a matarla?". Angel cuando vió que la cosa iba con él, se quitó tranquilamente los cascos y dijo: "¿Heen?". Mylena repitió su historia, el abuelo dijo "Voy", se puso a buscar sus zapatillas, se las calzó, empujón a la mesa donde reposa los pies sobre un cojín, y finalmente se dirigió al foco del problema, donde le oí dar zapatillazos a lo loco... Y volvió diciendo: "Se había ido..."

Por mucho que lo intente, a veces cuesta aislarse de este tipo de episodios tan, tan, tan... Es que no me sale el adjetivo.
Espero que mi nieto sea más valiente, sobretodo más sensato...
11 ago 2013
Higiene del enferm@
Hace tiempo que quería escribir unas palabras sobre cuidado e higiene de las personas dependientes. Por aquellos que no tienen capacidad de comunicarse, quiero decirles a sus cuidadores, mujeres y hombres, ya sean familiares ó empleados, que de todas las cosas que no podemos hacer, creo que lo más duro es el aseo.
Para mí por lo menos, es impensable pasar un día sin ducha. Hay que ingeniarselas como sea, mientras se pueda, para duchar al enfermo. Cuando resulte imposible porque el paciente esté definitivamente en la cama, se busca una ayuda para la hora del aseo. Entre dos personas con un poco de maña y principalmente buena voluntad, se puede lavar al enfermo perfectamente, y cambiarle la ropa de la cama.
Algo importante y que todos los cuidadores tienen tendencia a olvidar es secar bien todos los pliegues.
Debajo de la tripa "y no es una gracia", hasta yo que no estoy especialmente gorda, al estar siempre sentada, se me forma un "michelín" que no puede quedar mojado porque se forman heridas, que duelen... A nosotras ya no nos pasa. Las axilas, las ingles, los oídos... nada más desagradable que tener agua en los oídos. Hay que secar con bastoncillos, pero ¡ATENCIÓN! no te pongas a hablar por teléfono, escuchar música, ó a pensar en las musarañas, mientras insertas el bastoncillo hasta no se sabe dónde... Y luego las orejas, no olvides todos los rincones, delante y detrás. Las uñas de pies y manos.
Que más? Los ojos, a mí me pican y lagrimean con el cansancio. Bueno, pues bien, aunque parezca mentira hay gente que no se da cuenta de que hay que limpiar los ojos, partiendo del canto interior hacía el exterior (hay por aquí un despistado que una vez me secaba las lágrimas, empezando del exterior del ojo derecho pasando por el tabique nasal como sobre un puente, hasta la esquina del ojo izquierdo). Una vez puede tener gracia, pero no más...
Dicho sea de paso, que todo se aprende sobre la marcha, aunque no estaría de más que en este país, donde tanto dinero se "pierde", hubiera un presupuesto para enseñar a cuidar. Para bien de enfermos y cuidadores, que muchas veces se lesionan por falta de técnica.
25 jul 2013
Raquel, Eva y los demás...
Raquel tambien perdió a su hermano por culpa de la ELA. Implacablemente la puñetera se va llevando a sus víctimas...
Raquel vive en Sevilla, tal vez por eso nos hicimos amigas, pese a que es muy jovencita. A fuerza de chatear con ella, le cogí cariño (muy propio de mí). Cuando me dijo que le gustaría conocerme, evidentemente le escribí "Pues ven". Tan fácil como eso. Decidido el día, la conocimos, y la verdad es que fue un placer para todas nosotras, mis hijas congeniaron de inmediato con esta chica sencilla y natural, de edad similar a la suya. El otro dia pasó a tomar café... Ya es nuestra amiga y punto.
Que os voy a decir de Eva?? Ella es la mujer de Joan, digo "es" porque no me gusta la palabra "viuda". Joan falleció hace meses, ella se quedó sola. Tras años cuidandole, sin separarse un momento... Eva lo pasó fatal. Joan no pudo venir a Sevilla por la enfermedad pero le pidió a su mujer de venir... A Eva no le supuso ningún problema, porque entretanto ya nos conocíamos... Su aparición en mi casa, me puso un nudo en la garganta y sé que a ella tambien. Nos mirábamos y sin necesidad de hablar lo decíamos todo. Para mí fue una mezcla de emociones muy fuertes.
Eva, si lees esto, quiero que sepas que tu visita fue muy especial... Para aquellos que no lo sepan, Eva vive en Barcelona y yo en Sevilla.
No os perdais el montaje que hizo de su estancia en mi ciudad. Os dejo el enlace:
http://evavillaplana.blogspot.com.es/2013/06/adilia-una-gran-persona.html
Raquel vive en Sevilla, tal vez por eso nos hicimos amigas, pese a que es muy jovencita. A fuerza de chatear con ella, le cogí cariño (muy propio de mí). Cuando me dijo que le gustaría conocerme, evidentemente le escribí "Pues ven". Tan fácil como eso. Decidido el día, la conocimos, y la verdad es que fue un placer para todas nosotras, mis hijas congeniaron de inmediato con esta chica sencilla y natural, de edad similar a la suya. El otro dia pasó a tomar café... Ya es nuestra amiga y punto.
Que os voy a decir de Eva?? Ella es la mujer de Joan, digo "es" porque no me gusta la palabra "viuda". Joan falleció hace meses, ella se quedó sola. Tras años cuidandole, sin separarse un momento... Eva lo pasó fatal. Joan no pudo venir a Sevilla por la enfermedad pero le pidió a su mujer de venir... A Eva no le supuso ningún problema, porque entretanto ya nos conocíamos... Su aparición en mi casa, me puso un nudo en la garganta y sé que a ella tambien. Nos mirábamos y sin necesidad de hablar lo decíamos todo. Para mí fue una mezcla de emociones muy fuertes.Eva, si lees esto, quiero que sepas que tu visita fue muy especial... Para aquellos que no lo sepan, Eva vive en Barcelona y yo en Sevilla.
No os perdais el montaje que hizo de su estancia en mi ciudad. Os dejo el enlace:
http://evavillaplana.blogspot.com.es/2013/06/adilia-una-gran-persona.html
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