26 nov 2014

De todo un poco

Increíblemente, hoy no tengo a nadie esperando para chatear.
Esas conversaciones, a veces tontitas, que empiezan con un saludo desganado y acaban con los protagonistas riendo a carcajadas. Y es que nunca se sabe lo que se esconde detrás de un simple "hola"...
Quejas, lamentos, historias de familia, travesuras de los niños... Con una pizca de humor ya tenemos para un momento agradable. La situación ya es bastante dramática de por si (por bien que te cuiden), como para dedicarle más tiempo del estrictamente necesario.
Claro que hay días en que no se tiene ganas de "juerga ". Algunos nunca...
¿Qué se les va a hacer? El caso no es para reír, ni mucho menos... Pero a veces ocurre que nos encontramos dos que no queremos más amarguras, y entonces la líamos... ¿Cómo? Pues diciendo disparates, contandonos episodios más o menos graciosos, ridículos, incluso malos de nuestras vidas... Basta verlos con perspectiva.
Desde la distancia, hasta una pelea con mi Rosalía adolescente, que me dejaba sin fuerzas, resulta ahora de lo más gracioso...

Últimamente he estado "chunga", lo digo más bien para que todos vean que no me importa hablar de ello, pero prefiero hablar de otros temas...
E
mpecé a tener mareos, nadie se dió cuenta, ni yo lo dije... ¿¿Para qué??

Siempre pasaba al levantarme de la de silla de baño, en ese momento, perdía la noción de todo y solo me recuperaba ya en la cama. He de decir que no hice caso.  Escribí un mail a mi médico, que es un encanto de 
persona, además de buen médico.
Entretanto hubo el cambio de empresa abastecedora de aparatos respiratorios, y la correspondiente revisión. Desde entonces no acabo de encontrar la fórmula de estar al 100 %.

Eso sí, ¡con el cambio de parámetros han desaparecido los mareos!

Ahora me queda resolver el problema del sueño, no falta de sueño, todo lo contrario, demasiado SUEÑO... Muy cansada, y pasando hambre o dependiente de los batidos... Episodios de asfixia... Tos...  En fin...
Lo tipico!!!

1 nov 2014

Lógica infantil

Los niños tienen una gracia inocente que no se puede describir...
Mi nieto, con su añito de vida, el otro día estaba conmigo en el salón.

Su madre me bajó las piernas para darme la comida y se fue un momento a la cocina. Resulta que el niño siempre me ve con el reposa-pies levantado, así que no se lo pensó 2 veces: me cogió una pierna en cada brazo y parriba, el problema es que evidentemente, cuando me soltaba, se me caían los pies al suelo... Lo intentó 3 veces, poniendo todas sus fuerzas en ello, hasta que se fue medio llorando a buscar a su madre.

Cuando mi hijo tenía unos 3 ó 4 años, entré con él en el estanco de al lado de casa donde ibamos siempre. Ese día la proprietaria le dijo: "Qué ojos tan bonitos tienes Jonatan". Automáticamente yo dije: "Di gracias hijo" y el niño dió las gracias. Pero cuando salimos me preguntó porqué tenía que dar las gracias si la señora no le había dado nada... Ocurre que esta señora, muchas veces le daba un caramelo o cualquier otra cosa... Bueno, que le expliqué que los piropos también se agradecen, y le felicité por no haber preguntado en la tienda.   

Otra cosa es la señorita Mylena, de la cual voy a contar solo una.

Es verdad que era una niña muy simpática, solo que no se callaba ni debajo del agua. Había no sé qué acto en el colegio, yo estaba al pie de la escalera hablando con otra madre cuando vi a mi hija arriba que bajaba hacia mí. Cuando se acercó dijo: "Creí que estabas con la señorita de gimnasia, sabes la que siempre te digo que es muy f e a..." Las últimas palabras se le morían en los labios, ante mi mirada, según ella "fulminante". Y es que la niña tenía un amplio vocabulario... ¡Sólo que hablaba por los codos!

Y de regalo os cuento una conversación que estoy escuchando ahora mismo.
Jon está viendo las noticias al mismo tiempo que trata de calmar a la sobrina Lisa (mes y medio):

"Normal que llores pequeña, porque esto es de vergüenza, mira el hijo de Pujol, y la Aguirre, ¿y esta? Venga ya hombre, que no sé a quién votar, que son todos unos corruptos... ¡Vaya país! Cualquiera sabe lo que está por venir... Ay, pequeñita no llores más..."


Jejejeje!!!! ¿¿Cómo no me voy a reír??

26 sept 2014

La nohe más larga


Lisa Maria decidió venir al mundo 17 días antes de la fecha prevista. La esperabamos el 1 de octubre, pero su madre se puso de parto el 14 de septiembre de madrugada, poco después de la medianoche. 
Yo solo me enteré el día siguiente tarde, cuando al despertarme vi entrar en mi habitación a la hermana, que en principio, debería descansar ese domingo.
¡¡Vaya domingo!! Ella porque lo estaba pasando, los hermanos porque iban y venían, y yo... ¿Qué os voy a decir?
 

El día no acababa nunca, llegó la noche y nada... Me acosté temprano para que los hermanos se fuesen a estar con ella hasta que naciera la niña. Jose y mi nieto se quedaron conmigo.
Solo cerraba los ojos, dormitaba unos minutos y veía bebés ensangrentados y parturientas desvalidas, agotadas...
Hasta las 6h15 de la mañana del día 15. 

Todavía no me he recuperado del parto.

Es una injusticia que una madre no pueda estar con sus hijas en momentos tan importantes. Como le decía a una amiga hace un momento, mis nietos deben creer que una abuela, es un ser extraño, que solo ocupa 2 lugares en la casa. La butaca y la cama. Jose Damian se me queda mirando cuando su madre me da la comida. A veces viene corriendo hacía mí, pero se pará en seco, al ver mis brazos inertes, mis manos que no pueden acariciar, mis cuerdas vocales que no articulan palabra...
Podría hacer tanto por ellos...
¡¡¡Puta ELA!!  

29 ago 2014

Vestiditos con historia

Estaba embarazada de mi hija mayor, un embarazo de estos que te dicen: "Si quieres llegar a término, en cama los 9 meses".
¡Toma ya! Como si fuera tan fácil... Claro que quería llegar a término, que para eso había intentado ya 2 veces darle un hermano a mi hijo.
Pero tenía un empleo, un hijo de menos de 4 años, y un marido que no me ayudaba, todo lo contrario. En estas condiciones, fue muy complicado. Con el trabajo ningún problema, el niño era un cielo, enseguida comprendió que no podía tirarse encima de mí, que no podíamos salir a jugar al parque etc...

Tenía la ropita de Jon, y no sabía si tendría ese bebé. El último de mis problemas era comprar, fuese lo que fuese, ni siquiera quice saber si era niño o niña. A los 5 meses de embarazo, me vino una hemorragia brutal. Tuve que ingresar en el hospital segura de que iba a perder el bebé. Ahí pasé 7 dias sin moverme de la cama, se ve que esta niña se agarraba a la vida con todas sus fuerzas...
Nació un mes antes de la fecha prevista, pequeña, pero sana. No le había comprado absolutamente nada... Pero...

¿Quién me iba a decir que volvería a ver estos vestidos? ¿Quién me iba a decir que después de tantos problemas con los embarazos, ahora que tenía mi niño y mi niña me quedaría embarazada sin buscarlo? ¿Quién me iba a decir que mi hermana gemela iba a tener una niña justo un año después de nacer mi segunda hija? Así que toda la ropita de mi primera hija, la usó su hermana, luego volaba de Ginebra a Vendas Novas, para mi sobrina.

Cual no es mi sorpresa cuando el otro día se presenta mi hermana con estos vestidos... Tienen 30 años... Si mi nieta los usa, habrán servido a 4 mujeres... Ya lo dice el refrán "quien guarda tiene".

Para terminar, una observacion, tal vez sea el momento de hacer más y mejor uso de nuestros recursos. Aunque no todos tenemos, como mi hermana, una casa con ático para guardar baúles, cajas, incluso muebles, siempre nos queda la opción de limitarnos a comprar solo lo necesario y no derrochar.  

30 jul 2014

Impotencia

Especialmente para mis amigos pacientes de ELA (a veces pienso que la palabra paciente, como definición de enfermo, la inventó un paciente de ELA, ¡porque vaya si hay que tener paciencia!)

Todos, quién más quién menos, tenemos alguna queja o anecdóta de nuestros cuidadores, igual que ellos las tendrán de nosotros. Os animo a comentarlo aquí bajo este escrito ó en un mensaje privado.

Yo tengo mis experiencias, no trágicas, pero desagradables, eso sí.
Por ejemplo cuando en un desplazamiento, alguien me mete el dedo, el codo, el hombro ó cualquier elemento extraño, en el ojo. Luego me pregunta ¿Qué te pasa en el ojo? Si pudiera hablar diría: "Hay que fastidiarse, si me acabas de meter el dedo con todas tus ganas en la pupila, que he visto estrellitas de colores..."

Además se me caen las pestañas, y siempre dentro de un ojo, se podrían caer al suelo, pero qué va... Ya lo dice el refrán: "A perro flaco todo son pulgas". Durante un tiempo vi en el Iriscom, al enfocar mis ojos, que había un hueco en las pestañas del ojo izquierdo. Ya pensé "Anda que voy a estar bonita sin pestañas...". Ufffffff, ahora me han vuelto a crecer, menos mal.

Otra cosa que me da coraje es cuando alguna vez tengo que ir al baño de noche y oigo "¡¡Pero si tú nunca vas al baño de noche!!"
Hay que fastidiarse. Es que no soy un robot... Casi, pero no del todo, jejeje!!!

Con el timbre también tengo mis más y mis menos. Mis hijas me lo pegan en la almohada juntito a mi cabeza. Pero ¿qué pasa si bostezo ó estornudo? Trato de echarme hacía el lado opuesto para no pulsar el timbre sin querer. Consecuencia de este gesto bien intencionado: que luego si necesito llamar, a lo mejor no alcanzo. Esto trae de cabeza a mi hija, que me dice: "Pero mamá, si lo hemos probado y podías". Hay que fastidiarse... ¡Pero qué tonta soy! ¿¿Qué es lo primero, que alguien se despierte 1 minuto ó que yo pueda respirar???

¡Pero lo peor es la mascarilla! Después de varios años usando el mismo modelo, ¿cómo puede ser que de repente no me quede bien? Y es que una mascarilla tiene que estar bien colocada sí ó sí. De lo contrario se suceden una serie de molestias para mí. Si es de noche me despierto,  si estoy despierta bostezo, estornudo, toso, me muerdo... Y tengo que llamar a una mujer embarazada y adormilada, y probar suerte...
Si estoy con el ordenador ya es desesperante, me ponen la mascarilla, se mueve el Iriscom y viceversa. No solo yo sufro las consecuencias derivadas de la puñetera mascarilla. Porque si se queda bien mis hijas se pueden olvidar de mí durante horas. Eso se agradece...

Por último una observacion, al levantarme, ya sea de la cama ó de la silla, a petición mía me ponen un paño en la boca, para evitar que me muerda. Hasta ahí bien. Lo que pasa es que ahora les dió por olvidar quitármelo y yo, tumbada boca arriba, obviamente no puedo soltarlo. Para alguien que necesita una máquina para respirar... ¡¡Hay que fastidiarse!!

¡¡¡Ni mamá, ni mami, ni mamú!!!

12 jul 2014

Esta casa es una ruina

¡Menos mal que ya estoy curada de espanto! Hace dias (quizás semanas, porque el tiempo pasa en un torbellino de acontecimientos que hasta pierdo la noción de las fechas) estaba sola en el salón cuando oí un estruendo enorme que venía de la habitación que fue de mis hijas, y que ahora es de todos. No me asusté porque mi nieto estaba allí con su padre y no hubo ni llanto de niño ni grito de padre. Enseguida los vi venir a tranquilizarme y supe que la cama se había venido abajo.
"¿Cómo?¡ Pero si tiene apenas 5 años! Si la compré para que tuvierais una cama de 2 plazas..."
Bueno, que las patas se fueron aflojando, tal y cual...

Otro día vino mi hijo con un cajón del frigorífico en la mano y me dijo: "Está roto mamá, ¿lo tiro?"
"¿Cómo? ¡Si no no me dió tiempo de estrenarlo!"
Es que justo cuando empecé con la enfermedad, me fui  a comprar una secadora (no tendría que subir más a tender la ropa...) y como el frigorífico estaba muy viejo, tambien compré uno nuevo, no frost. Luego el abuelo me regaló una lavadora por mi cumpleaños. Ya solo quedaba por cambiar el termo, que tuvo que ser cambiado de emergencia hace poco. Toda la cocina equipada prácticamente nueva... Como dice mi hija menor: para "los indígenas".

Aquí como todos sabeis  no nos da tiempo de aburrirnos. El miércoles mi hijo tenía que llevar al abuelo al ambulatorio. Me dijo "Aprovecho para ponerme la inyección contra la alergia". Le pincharon e inmediatamente se puso hinchado, colorado, sofocado... ¡Fatal! Menudo susto nos dió el médico cuando nos llamó... Nos dijo que le trasladaban al hospital para tenerle en observación 24 horas.  Tras una serie de llamadas, vimos que todos los demás miembros del equipo estaban fuera de órbita. Rosa no podía dejarme sola... A punto estuvimos de pedirle al fisioterapeuta que estaba conmigo, de ir a rescatar al abuelo.

Es que aunque el ambulatorio está a dos pasos, desde que se cayó en la calle hace unos meses, el abuelo ya no quiere ir solo a ninguna parte. Y como es lógico, a nosotros también nos da miedo. A Jon le tiene controlado el tiempo que pasa en Sevilla y adjudicados casi todos los días para algo...

Qué se le va a hacer...

26 jun 2014

El saber nunca esta de más


A petición de muchos de vosotros, tanto españoles como latinoamericanos, que me preguntais mi opinión sobre atención e información al paciente, etc... Aquí os dejo algún pensamiento, quizás repetido...

1º El médico de cabecera debería identificar los síntomas de la ELA, no tener al paciente dando vueltas un año o dos.
2º Derivar al neurólogo y demás especialistas (el no saber qué te pasa es angustioso y no quita impacto al shock).
Cuanto más pronto lo sabes mejor puedes organizar tu vida mientras todavia te vales por ti mismo. Este proceso no se dió en mi caso. Todo fue lento y caótico. El factor psicológico del que tanto se habla... Simplemente lo encajamos como pudimos. Apoyo INEXISTENTE.
Mi opinión sobre cómo anunciar a alguien que padece ELA, es que hay diversidad de situaciones y que no puede haber una fórmula aplicable a todos.

Mi percurso fue el siguiente:
Inatención del médico de cabecera, lo cual me llevó a consultar con un neurólogo privado que me tuvo aproximadamente un año con un diagnóstico de infartos cerebrales, incapaz de ver el deterioro de mi estado... 

Cuando logré que mandase marcar cita para una electomiografía, todo se estancó porque tuve la mala suerte de romperme una vértebra, en una de esas caídas que según el Dr. L. se producían porque no miraba dónde ponía los pies... 
Tras un mes y medio de cama, finalmente hice la dichosa prueba que yo misma pagué. Tras el diagnóstico ya estaba bajo la supervisión del Hospital Macarena y, desde ese momento, la enfermedad sigue su curso de forma normal.
El hospital me ha facilitado todo cuanto necesito... (exceptuando, claro está, aquello que NO cubre la Seguridad Social, que son muuuchas cosas). 

En resumen, hasta este momento mi principal crítica es la lentitud de las citas con especialistas y de las pruebas. Me atrevería a decir que se malgastan tiempo y dinero inadecuadamente, inconsecuentemente.... Hay falta de información sobre el tratamiento y sus resultados, así como  sobre las diversas terapias.
Mi relación con mis médicos y enfermeras es excelente. La atención  domiciliaria muy buena.

Pero tengo que decir que estoy de acuerdo con la mayoria de los enfermos en cuanto a lo siguiente:

Falta de formación del personal sanitario, que a menudo se permite desconsiderar al paciente desprotegido. Sin ánimo de generalizar, es lo que  he sentido y observado.
En caso de hospitalización, un poco de sentido común no vendría mal. No instalar a los enfermos con necesidades especiales en habitaciones minúsculas donde no pueden acceder al water ni a la ducha... Esto tendría facíl solución, bastaría contar con un@ jefe de servicio eficiente... 

¡¡Creo que ya me he extendido demasiado!!

Moraleja: No por pagar un médico privado, se recibe mejor atención. En mi caso fue todo lo contrario. 
¡Hasta pronto amigos!