El lunes vino el notario a casa.
Anteriormente
ya me había hecho una visita de cortesía, digamos que para analizar mi
estado fisico y mental. Como debe de ser, sí señor, porque un notario no puede hacer chapuzas.
Se
trataba de hacer un poder para que mi hijo pueda gestionar cualquier
asunto en mi nombre, ya que yo no puedo salir, ni hablar, ni firmar, ni
nada de nada.
Todo estaba preparado y hablado para ese día a las
10h30. Si yo pudiese controlar la situación, hubiéramos estado todos
listos, por lo menos media hora antes, por si acaso. Soy así, no lo
puedo remediar. ¡Me pongo nerviosa si no lo tengo todo bajo control!
Bien,
pues Cristhiam, uno de los testigos, olvidó sus documentos. Mira que lo
pensé, si pudiese le hubiera llamado, pero no dije nada para que no me
dijeran que me preocupo sin motivo.
Mi otro testigo se fue con toda
la calma a sacar a su perro, eso sí, llegó a la hora en punto, al mismo
tiempo que el notario. Pero como dije antes, para mí la hora en punto es
tarde, je,je!!
Mi hija siempre tan oportuna, se metió en el cuarto de baño. La otra, la
menor, que llevaba 7 días esperando el nacimiento de su segundo hijo, se
puso de parto esa mañana, mientras "el apoderado" ya había salido
disparado en el coche para recoger los documentos de Cristhiam.
¡¡Qué dolor de barriga, madre mía!! ¡Menos mal que estoy entrenada a aguantarme! Después de tanto tiempo, qué remedio...
Finalmente todo salió bien, entre otras cosas porque nuestro notario no era un "estresado", sino una gran persona.
(Escrito con la mirada)
7 jun 2015
24 may 2015
Pensamientos de un día "No"
Esto es algo que escribí el 8 de agosto de 2011.Debió de ser un mal día en la historia de mi enfermedad. No lo publiqué para no disgustar a mis hijos. Sólo mi gran amigo Joan lo ha leído, él me comprendía y me dijo: "Estoy de acuerdo, nuestra vida es una mierda, pero no lo podemos decir, hay que joderse."
Joan ya no está en el mundo, pero sigue en mi vida.
Ahora, mi familia y yo, ya venimos de vuelta, hemos superado tantos obstáculos que es como si hubiéramos cruzado el desierto sin una gota de agua.
No creo que se ofusquen por tan poco. Y estoy convencida de que más de uno de mis compañeros de infortunio, habrá pensado igual.
Vivir así, no es vivir. Me siento aislada en mi mundo,
no soy feliz un segundo,
mi vida está acabada.
Vivir así...
Es caminar a oscuras,
nadar en aguas impuras,
amar y no ser amada.
Vivir así...
Es cruel, es inhumano,
y si estuviera en mi mano,
si yo pudiera elegir,
eligiría morir.
Lo digo sinceramente
por más que diga la gente
vivir así,
no es vivir.
8 may 2015
Piçarras, año 1959
Para disipar un
poco la tensión de la última semana, paso a narrar un episodio
tragicómico del cual fuimos protagonistas mi hermano Arnaldo y yo.
Había llovido durante días y las riberas desbordaban por todas partes impidiendo el paso de los transeuntes. Mi abuela vivía en el monte Ruivo, aislada de cualquier medio de abastecimento.
Todos los que tienen mi edad, saben que el pan se fabricaba en casa y era el alimento base de las familias. Cuando pasó el temporal, mi madre, preocupada por mis abuelos, tuvo la genial idea de comprar un saco de harina y ponerlo encima de la burra, nuestra única "riqueza", y mandarnos a mi hermano y a mí, a llevarla a mi abuela.
Yo tenía 9 años y mi hermano 7. Me dijo que diera la vuelta por el monte "Chada", donde la ribera se se estrechaba y donde había una "pinguela", especie de puente de piedra que debía medir 1,50 mts. Una vez llegados allí, me puse a examinar la situación.
El puente se veía a través de unos centímetros de agua, la carretera de tierra estaba completamente anegada, había riachuelos todo alrededor, pero el principal obstáculo era pasar el puente debido a la profundidad en ese lugar.
Mientras yo dudaba si arriesgarme a que nos resbalaramos o volver a casa, un pastor que estaba por allí cerca, se acercó a nosotros y dijo que no había problema, que él nos ayudaba, de manera que me sentí respaldada por un adulto...
Le dije a mi hermano que se quitara las botas, se remangara el pantalón y que pasara primero. Aún recuerdo el nudo en la garganta... Luego le lancé la cuerda que, sujeta al "cabestro", servía para dirigir el animal. Una vez que mi hermano tuvo la cuerda en la mano, empezó a guiar la burra, para que pasara también y fue cuando ocurrió el accidente.
Cuando el animal estaba justo en el medio se resbaló y quedó desparramado, la piedra en la barriga y las patas para cada lado, totalmente sumergidas en el agua. Después de varios intentos para sacar al pobre animal de ahí sin resultado alguno, el hombre vió que una oveja se le iba lejos, y como todos sabemos, las ovejas "donde va una van todas". Total, que se fue con su rebaño y nos dejó solos con el problema.
En un último esfuerzo, yo como mayor, le dije a mi hermano que cuando yo le dijera, tirase con todas sus fuerzas y yo tiraba de la cola hacía arriba. Así hicimos y ¡MILAGRO! La burra se impulsó y logró ponerse de pie, la barriga y el pecho ensangrentados...
Luego ya alcanzamos la carretera sin más tragedia. Sólo entonces comprobé que la harina milagrosamente estaba seca. Cuando llegamos, mi abuela desinfectó las heridas del pobre animalito, y a la tarde nos acompañó hasta cruzar la ribera, dispuesta a darle el recado al pastor, pero no le vimos...
Había llovido durante días y las riberas desbordaban por todas partes impidiendo el paso de los transeuntes. Mi abuela vivía en el monte Ruivo, aislada de cualquier medio de abastecimento.
Todos los que tienen mi edad, saben que el pan se fabricaba en casa y era el alimento base de las familias. Cuando pasó el temporal, mi madre, preocupada por mis abuelos, tuvo la genial idea de comprar un saco de harina y ponerlo encima de la burra, nuestra única "riqueza", y mandarnos a mi hermano y a mí, a llevarla a mi abuela.
Yo tenía 9 años y mi hermano 7. Me dijo que diera la vuelta por el monte "Chada", donde la ribera se se estrechaba y donde había una "pinguela", especie de puente de piedra que debía medir 1,50 mts. Una vez llegados allí, me puse a examinar la situación.
El puente se veía a través de unos centímetros de agua, la carretera de tierra estaba completamente anegada, había riachuelos todo alrededor, pero el principal obstáculo era pasar el puente debido a la profundidad en ese lugar.
Mientras yo dudaba si arriesgarme a que nos resbalaramos o volver a casa, un pastor que estaba por allí cerca, se acercó a nosotros y dijo que no había problema, que él nos ayudaba, de manera que me sentí respaldada por un adulto...
Le dije a mi hermano que se quitara las botas, se remangara el pantalón y que pasara primero. Aún recuerdo el nudo en la garganta... Luego le lancé la cuerda que, sujeta al "cabestro", servía para dirigir el animal. Una vez que mi hermano tuvo la cuerda en la mano, empezó a guiar la burra, para que pasara también y fue cuando ocurrió el accidente.
Cuando el animal estaba justo en el medio se resbaló y quedó desparramado, la piedra en la barriga y las patas para cada lado, totalmente sumergidas en el agua. Después de varios intentos para sacar al pobre animal de ahí sin resultado alguno, el hombre vió que una oveja se le iba lejos, y como todos sabemos, las ovejas "donde va una van todas". Total, que se fue con su rebaño y nos dejó solos con el problema.
En un último esfuerzo, yo como mayor, le dije a mi hermano que cuando yo le dijera, tirase con todas sus fuerzas y yo tiraba de la cola hacía arriba. Así hicimos y ¡MILAGRO! La burra se impulsó y logró ponerse de pie, la barriga y el pecho ensangrentados...
Luego ya alcanzamos la carretera sin más tragedia. Sólo entonces comprobé que la harina milagrosamente estaba seca. Cuando llegamos, mi abuela desinfectó las heridas del pobre animalito, y a la tarde nos acompañó hasta cruzar la ribera, dispuesta a darle el recado al pastor, pero no le vimos...
23 abr 2015
La compensación de colaborar
Queridos lectores, hoy os dejo simplemente unos mails trascendentes de
un trabajo de investigación de la Universidad de Málaga. Una periodista
nos pidió grabar una de las sesiones para un reportaje. Resulta que el
video quedó finalista entre 1.500 trabajos.
Primer mail de Trinidad:
Querida Adilia, aunque hace tiempo que no nos vemos ni tenemos contacto, no te olvido; muy al contrario, te tengo muy presente.
Ricardo me ha pedido que represente al Grupo de Investigación en el acto de entrega de los Premios Historias de Luz.
Como sabrás, estamos nominados junto a otros 4 proyectos andaluces para el primer premio y me hubiera gustado llamarte para hablar con tus hijos pero perdí tu tlfno en una averia de móvil. Ahora, de camino a Granada, te escribo para que me envíes el número y estemos en contacto para darte la buena nueva, si es que tenemos suerte. Un abrazo, Trinidad
Mi respuesta:
Hola Trini, ya me he enterado de todo. Ricardo por fin pudo contactar conmigo...
No puedo más que felicitaros al grupo por ese reconocimiento, del que me alegro mucho.
Respuesta de Trinidad:
Gracias Adilia, qué alegría saber de tí. El acto fué muy bonito, el Teatro Caja Granada estaba lleno al completo y se entregaron muchos premios pero ya sabes que la Mejor Historia de Luz 2014 es la tuya; sin tu paciente y extraordinaria participación no hubiese sido posible el gran impulso que se ha dado al proyecto.
Me hubiera gustado mucho que hubieséis estado presentes en el acto, os eché de menos; ha sido una pena no haber tenido tiempo para planearlo mejor. En la recogida del premio estuve nerviosa por la emoción pero acerté a agradecer tu extraordinaria colaboración y que se premiara la investigación aplicada a las necesidades de las personas.
Te paso enlace a la Junta de Andalucía y al periódico Ideal de Granada (Andalucia para mundo) para que disfrutéis de la noticia. Un abrazo para ti y toda la familia, Trinidad.
http://www.historiasdeluz.es/historia-del-dia/innovacion/noticias-andalucia-ela-premios-cerebro
Correo de Ricardo:
Hola Adilia,Esta vez sí que he recibido el correo. Muchas gracias. No sé lo que habrá ocurrido en otras ocasiones. Trinidad estuvo ayer en la entrega de premios de Historias de luz y al final hemos (tú, tu familia y nosotros) quedado ganadores. El discurso de Trinidad fue muy emotivo y lo primero que hizo fue agradecer tu inestimable ayuda en esta investigación. Nos hubiése gustado avisaros con antelación de que el reportaje quedo finalista pero yo me enteré hace 5 o 6 días y lo primero que hice fue comunicártelo, pero no disponía de número de teléfono para avisaros (ahora sí).
Muchas gracias Adilia y enhorabuena por la maravillosa familia que va creándose a tu lado.Un abrazo,
Ricardo.
Primer mail de Trinidad:
Querida Adilia, aunque hace tiempo que no nos vemos ni tenemos contacto, no te olvido; muy al contrario, te tengo muy presente.
Ricardo me ha pedido que represente al Grupo de Investigación en el acto de entrega de los Premios Historias de Luz.
Como sabrás, estamos nominados junto a otros 4 proyectos andaluces para el primer premio y me hubiera gustado llamarte para hablar con tus hijos pero perdí tu tlfno en una averia de móvil. Ahora, de camino a Granada, te escribo para que me envíes el número y estemos en contacto para darte la buena nueva, si es que tenemos suerte. Un abrazo, Trinidad
Mi respuesta:
Hola Trini, ya me he enterado de todo. Ricardo por fin pudo contactar conmigo...
No puedo más que felicitaros al grupo por ese reconocimiento, del que me alegro mucho.
Me han dicho que tu discurso fue muy interesante y emotivo!!!
Saludos de todos nosotros - Adilia.
Saludos de todos nosotros - Adilia.
Respuesta de Trinidad:
Gracias Adilia, qué alegría saber de tí. El acto fué muy bonito, el Teatro Caja Granada estaba lleno al completo y se entregaron muchos premios pero ya sabes que la Mejor Historia de Luz 2014 es la tuya; sin tu paciente y extraordinaria participación no hubiese sido posible el gran impulso que se ha dado al proyecto.
Me hubiera gustado mucho que hubieséis estado presentes en el acto, os eché de menos; ha sido una pena no haber tenido tiempo para planearlo mejor. En la recogida del premio estuve nerviosa por la emoción pero acerté a agradecer tu extraordinaria colaboración y que se premiara la investigación aplicada a las necesidades de las personas.
Te paso enlace a la Junta de Andalucía y al periódico Ideal de Granada (Andalucia para mundo) para que disfrutéis de la noticia. Un abrazo para ti y toda la familia, Trinidad.
http://www.historiasdeluz.es/historia-del-dia/innovacion/noticias-andalucia-ela-premios-cerebro
Correo de Ricardo:
Hola Adilia,Esta vez sí que he recibido el correo. Muchas gracias. No sé lo que habrá ocurrido en otras ocasiones. Trinidad estuvo ayer en la entrega de premios de Historias de luz y al final hemos (tú, tu familia y nosotros) quedado ganadores. El discurso de Trinidad fue muy emotivo y lo primero que hizo fue agradecer tu inestimable ayuda en esta investigación. Nos hubiése gustado avisaros con antelación de que el reportaje quedo finalista pero yo me enteré hace 5 o 6 días y lo primero que hice fue comunicártelo, pero no disponía de número de teléfono para avisaros (ahora sí).
Muchas gracias Adilia y enhorabuena por la maravillosa familia que va creándose a tu lado.Un abrazo,
Ricardo.
17 mar 2015
Un caso complejo de ELA
Esta es la historia muy resumida
de un caso complejo de ELA, es decir mi historia.
Para tener una mínima idea de lo que es mi vida desde que empezó todo, habría que vivirlo, y eso no se lo deseo a nadie.
Me voy a limitar a hablar del presente más inmediato...
A quienes les interese saber más, aconsejo leer los 3 últimos posts en mi blog (que por cierto tiene 161 públicaciones, ¡cómo pasa el tiempo..!)
Entre la vida y la muerte
En la UCI
En la UCI (parte 2)
Entrando ya en materia, tengo que decir que desde el diagnóstico no me ha faltado la debida atención médica. Mi enfermera de enlace, mi neumólogo, que me cita cada cierto tiempo, mi enfermera a domicilio, Carmen, un sol de persona, Ana mi doctora, que me facilita mucho la vida.
Además, desde que tengo la traqueotomía, se han sumado Pepe Navarro, una persona muy eficiente, que me comprende, y en la que confio plenamente, pese a que le conozco de hace poco...
También está Eva, enfermera gestora de casos, que hace unos años se ocupa de mi historial y que tras la traqueotomía viene asíduamente a ver como van las cosas... Eva es muy familiar y cercana, tenemos su número de teléfono y sabemos que podemos contar con ella.
Además de todo este grupo que he nombrado, estoy en contacto con los doctores Benítez y Boceta, que siempre contestan mis mensajes y siempre están cuando les necesito.
También está Ania, fisioterapeuta respiratorio, que conocí en la UCI, y que me brinda su apoyo desinteresadamente.
Con todos ellos, mi familia y la asociación ELA Andalucía me siento respaldada y protegida.
Y no puedo olvidar a Lola y Luis, que se ocupan de que mis máquinas funcionen a la perfección...
¿Qué más puedo pedir? Soy consciente de que no existen los milagros...
En la UCI alguien dijo, no sé en qué momento "Qué fuerte es esta mujer" y otra vez en que tenía a varias personas mirando mi garganta, oí una voz decir, "Me gusta la mirada de esta señora". Las 2 frases fueron pronunciadas por hombres. Puede que lo haya imaginado....
Adilia Aires.
(Escrito con la mirada)
Para tener una mínima idea de lo que es mi vida desde que empezó todo, habría que vivirlo, y eso no se lo deseo a nadie.
Me voy a limitar a hablar del presente más inmediato...
A quienes les interese saber más, aconsejo leer los 3 últimos posts en mi blog (que por cierto tiene 161 públicaciones, ¡cómo pasa el tiempo..!)
Entre la vida y la muerte
En la UCI
En la UCI (parte 2)
Entrando ya en materia, tengo que decir que desde el diagnóstico no me ha faltado la debida atención médica. Mi enfermera de enlace, mi neumólogo, que me cita cada cierto tiempo, mi enfermera a domicilio, Carmen, un sol de persona, Ana mi doctora, que me facilita mucho la vida.
Además, desde que tengo la traqueotomía, se han sumado Pepe Navarro, una persona muy eficiente, que me comprende, y en la que confio plenamente, pese a que le conozco de hace poco...
También está Eva, enfermera gestora de casos, que hace unos años se ocupa de mi historial y que tras la traqueotomía viene asíduamente a ver como van las cosas... Eva es muy familiar y cercana, tenemos su número de teléfono y sabemos que podemos contar con ella.
Además de todo este grupo que he nombrado, estoy en contacto con los doctores Benítez y Boceta, que siempre contestan mis mensajes y siempre están cuando les necesito.
También está Ania, fisioterapeuta respiratorio, que conocí en la UCI, y que me brinda su apoyo desinteresadamente.
Con todos ellos, mi familia y la asociación ELA Andalucía me siento respaldada y protegida.
Y no puedo olvidar a Lola y Luis, que se ocupan de que mis máquinas funcionen a la perfección...
¿Qué más puedo pedir? Soy consciente de que no existen los milagros...
En la UCI alguien dijo, no sé en qué momento "Qué fuerte es esta mujer" y otra vez en que tenía a varias personas mirando mi garganta, oí una voz decir, "Me gusta la mirada de esta señora". Las 2 frases fueron pronunciadas por hombres. Puede que lo haya imaginado....
Adilia Aires.
(Escrito con la mirada)
27 feb 2015
En la UCI (2da parte)
Estaba allí tumbada en una cama
de la UCI, tratando de asimilar mi situación, cuando vi a una chica
joven que me dijo "Soy Cristina, nos conocimos en Canal Sur".
Mientras, yo procesaba la información y me decía a mi misma "No es Cristina, es Irene"... pero Irene no es rubia...
En los siguientes días fui recuperando la razón y supe que Cristina no había dicho nada de eso. Imposible, porque yo dejé de colaborar con Canal Sur en 2008, y Cristina me dijo que tiene 22 años...
Total, Cristina era una estudiante en Enfermería, un angel rubio que estuvo conmigo cada mañana hasta que finalizó sus practicas en la UCI y se despidió para siempre.
La primera vez que me sentaron en una butaca fue un suplicio... La grua (instrumento del demonio) me hacía morderme, me daba náuseas, mi cabeza se iba para todos lados... Una auténtica tortura.
A las pocas horas me dolía todo el cuerpo, sin embargo, cuando Juan me preguntó si quería acostarme, no atinaba a pestañear. Mis ojos espantados aún, no recordaban el parpadeo.
Entonces les dije a mis hijos que escribieran las letras tal y como aparecen en cualquier teclado, y debajo escribieran que mirar a mi derecha era "Sí" y a la izquierda "No".
El sí y el no, todos lo han captado. No así con las letras, que todos se hacían un lío....

Una noche, la única en que Alonso se hizo cargo de mí, alguien con buena intención me puso un rollo hecho con una funda de almohada para sujetarme la cabeza. Apenas se fueron las visitas, el rollo empezó a molestarme, el dolor iba en aumento y yo no tenía esperanza de que alguien se diera cuenta... Pero ahí estaba Alonso, que desde la puerta vió mi cara de aflicción y me preguntó qué me pasaba. Sin más demora, llamó a Marina, y me dijo: "Voy a intentar hacer como tus hijos", y empezó a decirme letras hasta que formamos "ORE". Rápidamente Marina dijo "¿La orejita?", miré a la derecha y ella me quitó el rollo. ¡Uufffffff, qué alívio! Tenía la oreja al rojo vivo...
Esa misma noche volví a necesitar al equipo Alonso-Marina. Esta vez eran los talones, se habían olvidado de ponerme la almohada... Una vez confirmado que era un dolor, Marina empezó a enumerar las diferentes partes del cuerpo, hasta llegar a los pies, enseguida se dió cuenta del problema...
NO OS HACEIS UNA IDEA de lo importante que es tener profesionales de esta calidad...
Gracias Marina y Alonso.
De resto, había muchos profesionales muy eficientes.
Penélope incansable y minuciosa, José Luis, Carmen, Montserrat, Ramón, Mariló, Juan y tantos otros...
La gente suele ver solo el lado malo de la sanidad. Pero yo digo que hay de todo, como en cualquier profesión. El personal médico asume mucha responsabilidad, y hacen turnos muy largos... Me enternecía verles tumbarse a ratitos en las butacas, sus rostros cansados al amanecer...
En resumen, yo creo que la sanidad en España es una de las mejores del mundo, y totalmente gratuita. Claro que se producen errores porque el error es humano...
En cuanto a mí, desde que estoy enferma me han facilitado todo lo que necesito. Sé que la ELA es una enfermedad mortal, y que los milagros no existen...
Vivo el día a día, agradecida de cuanto recibo y preparada para lo que venga.
(Escrito con la mirada)
Mientras, yo procesaba la información y me decía a mi misma "No es Cristina, es Irene"... pero Irene no es rubia...
En los siguientes días fui recuperando la razón y supe que Cristina no había dicho nada de eso. Imposible, porque yo dejé de colaborar con Canal Sur en 2008, y Cristina me dijo que tiene 22 años...
Total, Cristina era una estudiante en Enfermería, un angel rubio que estuvo conmigo cada mañana hasta que finalizó sus practicas en la UCI y se despidió para siempre.
La primera vez que me sentaron en una butaca fue un suplicio... La grua (instrumento del demonio) me hacía morderme, me daba náuseas, mi cabeza se iba para todos lados... Una auténtica tortura.
A las pocas horas me dolía todo el cuerpo, sin embargo, cuando Juan me preguntó si quería acostarme, no atinaba a pestañear. Mis ojos espantados aún, no recordaban el parpadeo.
Entonces les dije a mis hijos que escribieran las letras tal y como aparecen en cualquier teclado, y debajo escribieran que mirar a mi derecha era "Sí" y a la izquierda "No".
El sí y el no, todos lo han captado. No así con las letras, que todos se hacían un lío....

Una noche, la única en que Alonso se hizo cargo de mí, alguien con buena intención me puso un rollo hecho con una funda de almohada para sujetarme la cabeza. Apenas se fueron las visitas, el rollo empezó a molestarme, el dolor iba en aumento y yo no tenía esperanza de que alguien se diera cuenta... Pero ahí estaba Alonso, que desde la puerta vió mi cara de aflicción y me preguntó qué me pasaba. Sin más demora, llamó a Marina, y me dijo: "Voy a intentar hacer como tus hijos", y empezó a decirme letras hasta que formamos "ORE". Rápidamente Marina dijo "¿La orejita?", miré a la derecha y ella me quitó el rollo. ¡Uufffffff, qué alívio! Tenía la oreja al rojo vivo...
Esa misma noche volví a necesitar al equipo Alonso-Marina. Esta vez eran los talones, se habían olvidado de ponerme la almohada... Una vez confirmado que era un dolor, Marina empezó a enumerar las diferentes partes del cuerpo, hasta llegar a los pies, enseguida se dió cuenta del problema...
NO OS HACEIS UNA IDEA de lo importante que es tener profesionales de esta calidad...
Gracias Marina y Alonso.
De resto, había muchos profesionales muy eficientes. Penélope incansable y minuciosa, José Luis, Carmen, Montserrat, Ramón, Mariló, Juan y tantos otros...
La gente suele ver solo el lado malo de la sanidad. Pero yo digo que hay de todo, como en cualquier profesión. El personal médico asume mucha responsabilidad, y hacen turnos muy largos... Me enternecía verles tumbarse a ratitos en las butacas, sus rostros cansados al amanecer...
En resumen, yo creo que la sanidad en España es una de las mejores del mundo, y totalmente gratuita. Claro que se producen errores porque el error es humano...
En cuanto a mí, desde que estoy enferma me han facilitado todo lo que necesito. Sé que la ELA es una enfermedad mortal, y que los milagros no existen...
Vivo el día a día, agradecida de cuanto recibo y preparada para lo que venga.
(Escrito con la mirada)
21 feb 2015
En la UCI
Una vez despierta empezó la tortura de la comunicación.
¡¡Horror de los horrores!!
Nadie me entendía. Una persona que no habla lo tiene crudo... Peor que hablar en otro idioma...
Entré el dia 11 de enero, no tengo ningún recuerdo hasta el dia 20.
Una enfermera me vió los ojos muy abiertos y pensó que era el miedo a la operación, pero yo ni me había enterado...
En realidad yo vivía en un universo paralelo, entre la UCI y mis alucinaciones. Estaba segura de escuchar al abuelo llamar una y otra vez, insistentemente, para entrar a verme. Ante la negativa del personal de la UCI, lo oí gritar como loco y de hecho le tuvieron que ingresar en la habitación de enfrente a la mía... Esto duró para mí dos dias con sus dos noches. Era tan real que incluso les preguntaba a mis hijos, tanto, que ya les tenia preocupados... Cuando Mylena me juró por mi nieto que el abuelo estaba en su casa, empecé a creer que estaba perdiendo la cabeza.
Además creía oír la voz de Catherin, y ver a Jose Damian, con su abrigo azul marino, pasar delante de mi habitación, decir "Abu" y enviandome besitos con la mano...
También creí que mi hija mayor había dejado a su pareja y que mi nieta estaba con la abuela paterna. Que mi hija trabajaba en la UCI, yo la veía ir de un lado a otro, pero nunca entraba a verme. Dos veces el padre de la niña la trajo para que su madre le diera el pecho... Yo tenía los ojos abiertos y las veía perfectamente y se me encogía el corazón. Mi hija estaba muy delgadita y triste...
Esto es solo un breve condensado de mis visiones...
Luego, poco a poco fui volviendo a la realidad y me dí cuenta de que todo era producto de mi imaginación...
Mi familia dice que yo les hablaba mediante nuestro sistema de comunicación, aunque no recuerdo nada...
En el próximo post os hablaré de la estancia propiamente dicha...
(escrito con la mirada)
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