6 oct 2013

El Iriscom de Bea

Hola amigos.
Muchos de vosotros habeis conocido a Bea. Otros conoceis su historia de oídas, y todos mis más íntimos amigos, alguna vez, y más de una, me habréis leído narrar la gran amistad que nos unió...
Iba a decir "nos une" pues me cuesta mucho creer que ya no la tengo. Y eso que hace casi un año que falleció.

Hace unos días, chateando con una amiga, hablando sobre lo que cuesta un aparato de comunicación como los que nosotras usamos fue cuando decidí escribir, una vez más, sobre Beatriz.
Y no me importa que lo lea su hijo, ni nadie de su familia, porque es la verdad.
En su último testamento, que no llegó a firmar ante notario, pero que estaba en manos de su abogado, en espera de los trámites notariales, Bea me dejaba su ordenador y su Iriscom, entre otras disposiciones. Además lo había dicho en su casa. Me consta que todos sus familiares, e incluso las cuidadoras, lo sabían.

Pero parece que su hijo no tenía la menor intención de cumplir con la voluntad de mi amiga. Puedo decir que en un primer tiempo casi me convenció de que no era más que un joven desbordado por las circunstancias (inocente de mí, que me empeño en pensar que las personas no pueden ser tan malas).
Cuando el único hijo de Beatriz, consiguió lo que quería de mí, no tuve más respuesta a mis mensajes.

(R.: Si lees esto, sabes que no hacía falta tu esfuerzo de amabilidad. Que yo hice lo correcto por mí misma, porque es mi forma de ser, tu madre lo sabía y por eso me confió todos sus asuntos, incluida la carta que te dejó, esa carta que te envié, y no sé si habrás leído, ya que unos días después de recibirla, me dijiste que "no habías tenido tiempo de leer".)

Volviendo al tema del Iriscom, ya había perdido la esperanza de tenerlo cuando les envié un correo a la Asociación para decirles que no podría devolver el que me han prestado y el motivo.
Era el pasado mes de Junio, 8 meses después de fallecer Bea.
Alguien decidió tomar el caso en mano, se aproximaba el día mundial de la ELA. Mi intuición es que esta persona le hizo creer que sacaría a la luz la sórdida historia de mi pobre amiga. Quizás lo hubiese hecho...
A los pocos días recibí en mi casa un paquete con el aparato, sin ordenador y ni una sola palabra (como si me lo hubiese lanzado a la cara, así lo he sentido yo).
Por eso no tengo escrúpulo en escribir este post.

Por último decir que como decía mi amiga,  los familiares de enfermos ya fallecidos, no deberían guardar en un rincón estos aparatos sumamente caros, que nunca van a usar, cuando tantas personas los necesitan y no se le pueden permitir.

Por supuesto que este que heredé de Beatriz, pasará a alguien que lo necesite, cuando yo me muera. Ni que decir tiene... 

6 comentarios:

  1. acredito que o filho de Bea ,teria em mente lucrar mais algum dinheiro tentanto vender o aparelho. Bea que me perdoe,onde quer que esteja,mas para mim que conheço toda a história de sua enfermidade,seu filho não presta. Bea ,nos momentos que mais precisou, não teve a seu lado,nem marido,nem filho,nem pai nem mãe. penso que só por isso já não está entre nós. de tristeza também se morre. o amor alimenta a vida.

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  2. La maldad existe Adilia, y tanto que existe... pero personas buenas en el mundo también, tú eres una de ellas...ni que decir tiene... Te quieroooooooo!!!!!

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  3. si bueno lotienes k les den catherin

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    1. Jejejejeje!!! Por supuesto Catherin...

      Pero no tengo ninguna prisa jiiii!!!

      Podrás esperar???

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  4. A mi también me cuesta hablar de ella en pasado, y eso q como bien dices, hace ya 1 año...
    Respecto a su situación no voy a decir nada en este post porque creo q ya dije bastante en otras ocasiones.
    Me voy a quedar con lo bueno, q es haberla conocido, haberla tenido en nuestras vidas y haber dejado huella en mí.
    Y q al menos, aunque haya tardado y aunque nuestra amiga de la asociación haya tenido q intervenir, hoy por hoy este Iriscom esta donde debía estar, donde su primera propietaria quería q estuviera: en casa de su gran amiga, siguiendo letra a letra tu mirada, igual q siguió la suya.
    Allá donde estés querida Bea, gracias y gracias. Te queremos.

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  5. Hola Adilia, todo lo que sufrio nuestra amiga Bea, que triste Bea no la mato la ELA, ella murio de tristeza!!, siempre te recordare, me gusta tu blog Adilia que bien lo espricas,,,besos

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