Si alguien me hubiera dicho, hace unos años, que yo iba a conocer
personas a través de un aparato, hubiese jurado que NUNCA... Vaya!! Ya lo
dice el refrán: "Nunca digas de esta agua no beberé".
Claro que
primero hay que chatear durante un tiempo, y si tienes cierta intuición
te das rápidamente cuenta de la personalidad de aquel ó aquella que
puedes invitar sin miedo a que te salga rana...
Primero conocí a
Antonio, un chico joven de la provincia de Sevilla. Él creó mi blog y la
Red
de blogueros de ELA y colabora siempre que puede con la asociación ELA
Andalucía. No recuerdo quién de nosotros propuso conocernos, pero sí que
recuerdo muy bien las dos veces en que vino a casa.
En su perfil de
facebook, Antonio pone fotos en blanco y negro, siempre muy serio, como
si quisiera dar una imagen de antipatía que en nada se corresponde a la
realidad. Cuando lo tienes delante y le miras a los ojos lo ves... Yo
veo a alguien cercano, inteligente, generoso, y mucho más... Ahora está en
Londres. Mucha suerte Antonio.
Hasta ahora no puedo quejarme. Luego, desde la lejana Cataluña apareció Mónica. No sé como convenció a
Jose, su marido, para meterse en un avión rumbo a Sevilla. Para mí es que
simplemente quiere a su mujer y si a ella le hace ilusión, pues
adelante... Él es el marido que cualquier mujer querría tener a su lado.
Mónica es... Una excelente persona, una cordobesa con la que te tiras
al suelo de la risa, vaya, que vino al lugar indicado!!

Dando una
vuelta por la ciudad, Mónica decidió comprar un vestido de flamenca...
Todavía me sale una sonrisa de oreja a oreja, cuando recuerdo la
anecdóta del aeropuerto. Resulta que cuando mi amiga se presentó en la
puerta de embarque no le dejaban pasar con la bolsa del vestido
(cualquiera que lo conozca sabe que efectivamente esos trajes son
voluminosos), aún así exigir que facturase ó lo dejara ahí es pasarse 3
pueblos... Total, tras una acalorada discusión, ni corta ni perezosa,
Mónica tuvo una genial idea. Sin más preámbulos sacó el traje de la
bolsa y se lo puso encima de los vaqueros. Así ataviada, entre los
aplausos de la gente y su marido deseando poner fin al viaje, ella se
presenta triunfalmente ante los mismos que le habían negado el acceso, a los
que esta vez no les quedaba otra que dejarla pasar...
Mónica volvió
otra vez sola, expresamente a visitarnos, y luego con Jose. Iban a una
boda en Córdoba y cogieron el vuelo para Sevilla para vernos como amigos
de toda la vida por ambas partes. Monica eres única, no se te ocurra
cambiar.
Antonio tuvo un hermano mayor que falleció de ELA y Monica perdió a un amigo muy querido...