Mientras, yo procesaba la información y me decía a mi misma "No es Cristina, es Irene"... pero Irene no es rubia...
En los siguientes días fui recuperando la razón y supe que Cristina no había dicho nada de eso. Imposible, porque yo dejé de colaborar con Canal Sur en 2008, y Cristina me dijo que tiene 22 años...
Total, Cristina era una estudiante en Enfermería, un angel rubio que estuvo conmigo cada mañana hasta que finalizó sus practicas en la UCI y se despidió para siempre.
La primera vez que me sentaron en una butaca fue un suplicio... La grua (instrumento del demonio) me hacía morderme, me daba náuseas, mi cabeza se iba para todos lados... Una auténtica tortura.
A las pocas horas me dolía todo el cuerpo, sin embargo, cuando Juan me preguntó si quería acostarme, no atinaba a pestañear. Mis ojos espantados aún, no recordaban el parpadeo.
Entonces les dije a mis hijos que escribieran las letras tal y como aparecen en cualquier teclado, y debajo escribieran que mirar a mi derecha era "Sí" y a la izquierda "No".
El sí y el no, todos lo han captado. No así con las letras, que todos se hacían un lío....

Una noche, la única en que Alonso se hizo cargo de mí, alguien con buena intención me puso un rollo hecho con una funda de almohada para sujetarme la cabeza. Apenas se fueron las visitas, el rollo empezó a molestarme, el dolor iba en aumento y yo no tenía esperanza de que alguien se diera cuenta... Pero ahí estaba Alonso, que desde la puerta vió mi cara de aflicción y me preguntó qué me pasaba. Sin más demora, llamó a Marina, y me dijo: "Voy a intentar hacer como tus hijos", y empezó a decirme letras hasta que formamos "ORE". Rápidamente Marina dijo "¿La orejita?", miré a la derecha y ella me quitó el rollo. ¡Uufffffff, qué alívio! Tenía la oreja al rojo vivo...
Esa misma noche volví a necesitar al equipo Alonso-Marina. Esta vez eran los talones, se habían olvidado de ponerme la almohada... Una vez confirmado que era un dolor, Marina empezó a enumerar las diferentes partes del cuerpo, hasta llegar a los pies, enseguida se dió cuenta del problema...
NO OS HACEIS UNA IDEA de lo importante que es tener profesionales de esta calidad...
Gracias Marina y Alonso.

Penélope incansable y minuciosa, José Luis, Carmen, Montserrat, Ramón, Mariló, Juan y tantos otros...
La gente suele ver solo el lado malo de la sanidad. Pero yo digo que hay de todo, como en cualquier profesión. El personal médico asume mucha responsabilidad, y hacen turnos muy largos... Me enternecía verles tumbarse a ratitos en las butacas, sus rostros cansados al amanecer...
En resumen, yo creo que la sanidad en España es una de las mejores del mundo, y totalmente gratuita. Claro que se producen errores porque el error es humano...
En cuanto a mí, desde que estoy enferma me han facilitado todo lo que necesito. Sé que la ELA es una enfermedad mortal, y que los milagros no existen...
Vivo el día a día, agradecida de cuanto recibo y preparada para lo que venga.
(Escrito con la mirada)