Hay dias en los que sin saber porqué, ya que no pasó nada de particular, me levanto sin ganas de nada.
Hoy es uno de esos días. Ánimo por los suelos, el desayuno que se transforma en algo intragable, y los comentarios de Rosa totalmente indigestos.
Enfin es viernes y espero que alguien recuerde que hay que ir al supermercado, pero son vanas esperanzas. Es verdad que Mylena anoche empezó un borrador, pero resulta que su hermana no sabe nada del asunto, y es ella quien debe ir a comprar.
Entonces empieza el dilema. Que si pescado ,que clase de pescado? Y si no hay ese? Como quieres que lo corte? Asi sucesivamente, hasta que estoy por decir que compren lo que les dé la gana que yo no quiero saber nada. Pero... peligro, si hago eso es probable que nos encontremos con una compra compuesta de galletas, artículos de belleza, diversos envases algunos de contenido dudoso, mucha coca cola, etc. Así que si quiero elaborar un menú me doy cuenta que hay que volver a la tienda. A lo mejor exagero un poco, y deberia reconocer que han progresado mucho, tanto mis hijas como nuestra ayudante, desde el inicio de toda esta historia, pero no estoy de humor para hacer cumplidos...
Llevo escribiendo recetas de cocina tanto tiempo, que si hubiera tenido la idea de imprimirlas podria publicar 1 libro de cocina que sería al mismo tiempo de chiste. Podeis imaginar por ejemplo pedir que hagan un asado y unas patatas gratinadas, porque piensas que es muy simple y tendrás una mañana tranquila. Pues nada de eso. Primero vienen a saber cuántas patatas, luego q como hay q cortarlas, luego si rodajas finas o gordas, en qué bandeja, cuánto tiempo y lo dejo ahí... Digo "de chiste" porque por ejemplo Ángela tiene 1 don especial para adivinar lo que voy a escribir en cuanto pongo las 2 o 3 primeras letras asi que pasamos a la siguiente palabra . El resultado es un enigma incluso para nosotras si quisiéramos volver a utilizarlo.