11 nov. 2010

Érase una vez...


"Érase una vez..." así empiezan los cuentos. También se puede empezar cualquier historia real, y es lo q voy a hacer.
Érase una vez... Cuando nació mi madre, mi abuela estaba soltera, y también era hija ilegítima así que, de apellidos, estaba la cosa chunga, más que chunga diría yo. Menos mal que como compensación recibió el nombre de la más bella flor: Rosa.
Mi bisabuela se llamaba Claudina, asi que ni cortos ni perezosos, en el registro la inscriben como Rosa Claudina. Cuando 23 años después nació mi madre, las cosas no habían cambiado, pues aunque todos sabían quien era el padre, nadie pensó en que él pudiera reconocerla y darle sus apellidos, así que se repite la historia y mi madre se llamó Maria Rosa, a secas.
Por suerte, en Portugal como en otros países europeos, las mujeres adoptan o añaden al suyo el apellido del marido, así fue como mi madre tuvo su primer apellido incluso antes de que fuese oficial, ya que mis padres vivieron juntos sin estar casados unos 16 años y no por modernismo sino por falta de recursos.
Cuando se casaron por lo civil y por la Iglesia, ya tenían 7 hijos, que de hecho fueron los únicos invitados a la boda.
Mi abuela, bombardeada por mis preguntas, me contó que nunca supo porqué el padre de mi madre la dejó plantada ya que no hubo otra mujer ni nada que justificara su actitud, de hecho este hombre, aunque años después tuvo otro hijo con otra novia, nunca se casó y a pesar de tener bienes materiales (casas, terrenos, ganado) acabó suicidándose colgándose de un árbol de su finca.:.:.
Mi madre nunca supo porqué... Yo conocí a este hombre (abuelo) de la siguiente manera: ...Un día llegó a mi aldea alguien que traía un mensaje para una tal Maria Rosa, una vez encaminado a nuestra casa dijo que venía de parte de Avelino (ó Adelino) y que éste le pedía a mi madre que estuviera el dia X a X hora en el Registro Civil de Almodóvar porque quería reconocerla como hija suya... La razón era que su otro hijo lo reclamaba y, en ese caso, no quería dejar de lado a la que sabía que era su hija.:.:.
El mensajero se fue sin respuesta y en casa empezamos a debatir el asunto. Mi padre dijo que era cosa de mi madre, y ella decia que no tenía ganas y que cómo iba a desplazarse tan lejos (20 km), etc.
Finalmente, opinamos las 3 hijas mayores (María de 17 años y nosotras las gemelas de 15), y dijimos que tenía que ir sin lugar a dudas por muchas razones... La abuela dijo que, ya que nunca le había dado nada, ya era hora de que le diera un apellido y que el día de mañana herederan sus hijos en vez de otros...
El día marcado, ya convencida, se fue a la cita de donde volvió con el apellido Alves, que por cierto nunca usó, y aliviada de haber liquidado el asunto. Ese día se comprometió en visitarle y, tiempo después, cumplió su promesa y yo la acompañé, creo que con mi inseparable hermana gemela.
Recuerdo que vivía con una hermana viuda, que había conocido a mi madre de niña y nos recibió muy bien. Creo que, entre otras cosas, porque era evidente el total desinterés de mi madre por sus bienes.:.:. A pesar de mi juventud, tuve la sensación de que este hombre no era feliz y que nosotros, sin tener nada, teníamos mucho + que él.
Nunca volví a verle.

8 comentarios:

  1. Mamá, me ha encantado esta historia. Me acuerdo q una vez contaste algo de eso pero no me acordaba que se trataba de mi bisabuelo.. Hay q ver qué curioso, no? Las cosas de la vida, siempre es interesante saber de dónde vienes, quiénes fueron tus antepasados... y la verdad es q si ese hombre no hubiera tenido un affaire con tu abuela, tu madre no habría nacido, ni tú tampoco... y por supuesto yo tampoco hubiese existido nunca, ni mis hermanos, ni mis primos...
    Te pones a pensar y dices.. uff!
    Q mareo de árboles genealógicos!
    Bueno, y lo más increible es ¡¡¡el tremendo parecido q tenía tu abuelo y su familia con la nuestra!!! Jajajajaja...

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  2. HOLA ANTONIO! ENCANTADA DE SALUDARTE...

    ¡LA FOTO SOMOS NOSOTROS EN LA FERIA JEJE! !
    PQ NO PUEDO ENTRAR EN TU BLOG?

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  3. me deixas com lágrimas nos olhos . claro que me lembro da nossa caminhada para conhecer esse avõ.tambem me pareceu uma pessoa infeliz.A nossa
    árvore genealógica, é muito interessante, se bem
    que um pouco triste.história sempre me interessou, mas jamais seria capaz de escrever tudo isso . as vossas fotos parecem saidas de um
    conto antigo.que bonitas.

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  4. Amiga, tu historia es para escribir un libro...Anda que tienes cosas para contar, alegrias y tristezas nos van llenando de soplos que nos ayudan a respirar recordando y luchando por lo que queremos...UN BESAZO. Mari Carmen.

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  5. Me da pena la historia, aunque no deja de ser bonito que finalmente la quisiera reconocer como hija. ¡Un abrazo Adilia!

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  6. Que memória extraordinária minha rica tia! Eu já tinha ouvido qualquer coisa parecida com esta história de família, mas ainda que me tivessem contado em detalhe, não me lembraria nunca com esta precisão. Como sempre encantada, divertida e de coração muito "apertadinho" com este blog - só uma pequena amostra do que esta mulher é capaz. UM ABRAÇO ENORME, sem machucar,UM BEIJO DOCE para as noites menos tranquilas.
    Manuela & António

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